Peleas pendejas
Son un hecho público y notorio las diferencias que existen entre el actual ministro de Seguridad (Minseg), Rodolfo Aguilera, y su viceministro, Rogelio Donadío, desencuentros que ya llegaron a los medios de comunicación y que dan una mala imagen a la institución responsable de la coordinación de las políticas de seguridad pública del Estado panameño.
Lo peligroso, además de la imagen de inmadurez que proyectan ambos funcionarios con su conducta, es el ejemplo que dan al resto de los estamentos de seguridad pública del país, ya que lo que hace este tipo de diferendos es desmotivar a quienes están en la primera línea del deber en la lucha contra el delito.
Es importante recordar que bajo la égida del Ministerio de Seguridad Pública se encuentran los componentes más importantes de la lucha contra el crimen, entre los que están la Policía Nacional, el Servicio Nacional Aeronaval y el Servicio Nacional de Fronteras, sin contar con otras instituciones, como el Servicio Nacional de Migración.
¿Qué ejemplo proyectan a sus subordinados estas cabezas de la seguridad pública con sus peleas infantiles?, ¿que si uno tiene más escolta que el otro?, ¿que si no es mi amigo?, ¿que si nadó en la bahía?, ¿que si esposó a un funcionario?, ¿qué es esto?
El presidente de la República, Juan Carlos Varela, debe despertar de su letargo y llamar la atención a ambos funcionarios, quienes con sus peleítas pendejas lo están haciendo quedar más mal de lo que ya está.
La seguridad pública es un tema muy importante como para dejarla en manos de aficionados, y si no funcionan, que los cambien, pero esto no puede seguir, los panameños están muriendo en las calles a manos de los criminales y quienes deben protegernos están discutiendo pendejadas entre ellos. ¡Qué bonito!