¿Realmente puedes ahogarte en arenas movedizas?
Todos lo hemos visto en las películas. Un hombre grita desesperado, suplicando ayuda, y cuanto más trata de escapar, más rápido se hunde en la arena.
La agonía continúa hasta que sus gritos cesan y solo se puede apreciar una mano que sobresale retorciéndose.
Cuando el trágico episodio concluye, la superficie de la arena no deja rastro de lo acontecido y así queda lista para la próxima víctima.
Pero espera un momento. ¿Realmente uno puede sufrir esta horrenda muerte o esto es producto de la imaginación de Hollywood?
Morir tragado por arena o fango ha sido un recurso muy utilizado por el cine.
Hay tantas películas que han echado mano de él, que el periodista Daniel Engbar realizó una investigación al respecto, y descubrió que en la década de los 60, 1 de cada 35 producciones incluyeron una escena con arenas movedizas.
Desde "Lawrence de Arabia" hasta "Los Monkees".
Pese a su popularidad en la gran pantalla, no hay mucha evidencia que explique la dinámica del hundimiento y por qué mientras más te mueves para salvarte, más rápido eres absorbido por la arena.
De qué está hecha la arena movediza
La superficie luce sólida, pero las arenas movedizas estás hechas de tierra o barro y sal, que quedan anegados generalmente en los deltas de los ríos.
Cuando pisas ese terreno la arena comienza a licuarse y el agua y la tierra comienzan a separarse, dejando una capa con arena muy mojada, que puede atraparte.
La fricción entre las partículas de arena se reduce notablemente, lo cual significa que no puede soportar peso alguno, y comienza el hundimiento.
De esta forma se comprueba que realmente cuanto más te mueves, más acelerado es el hundimiento.
Sin embargo, ¿se produce este proceso tan rápido como para que la persona se ahogue?