¡Saca tus manos de mi partido!
Mucha gente se pregunta cuál es el odio de Juan Carlos Varela con JR Mulino para perseguirlo y tenerlo preso de manera inclemente, sin que exista un delito. La respuesta yace en las entrañas de la campaña política del año 2008, cuando a mediados de julio Varela superaba ampliamente a Martinelli en las encuestas. El partido Molirena, de manera prematura, firmó la alianza con los panameñistas y Varela quiso aprovechar el momento de ímpetu para también hacer alianza con el partido Unión Patriótica (UP) y consolidarse como el líder de la oposición. Pero, Ricardo Martinelli y sus operadores políticos acordaron con la directiva de UP, representada por su presidente JR Mulino, posponer cualquier alianza hasta que el escenario estuviera más definido.
A través de una campaña emocional y arrasadora, Martinelli fue acortando camino hasta superar a Varela en las encuestas y rezagarlo. En octubre era imparable, por lo que JR Mulino y su partido estaban listos para sellar su alianza con CD. Desesperado, Juan Carlos Varela intentó sabotear esa coalición inmiscuyéndose en los asuntos de UP. Entonces, Mulino, que no se deja amedrentar, sacó su estirpe de caudillo y lanzó la famosa frase que retumbó en los medios de comunicación: “Varela, ¡saca tus manos de mi partido!”.
La sacudida de Mulino ridiculizó a Varela y lo hizo recular, marcando el descalabro de su campaña, pues esa definitiva e histórica consigna motivó que la directiva del partido Molirena convocara a una Convención Nacional, rompiendo con los panameñistas para aliarse con Martinelli.
El resto es historia. Varela se bajó para, a regañadientes, ser el vicepresidente de Martinelli, arrastrando el veneno de su resentimiento contra Mulino como una víbora sigilosa, pues su irracionalidad no le permite diferenciar entre un contrincante político y un enemigo personal. Por eso estamos como estamos y donde estamos. Un país dividido por el resentimiento y la persecución. Liberar a Mulino es cuestión de tiempo, pero el tiempo que le robaron es el tiempo que nunca volverá y ese es un pecado que Varela siempre cargará sobre sus hombros.
¡2019 a la vista!