Tuve un hijo con la mujer equivocada
En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» en nuestro sitio www.conciencia.net:
«A la edad de veinte años tuve un hijo con la mujer equivocada, porque no estaba enamorado de ella y tuve relaciones por la presión de unos amigos; pero fue una sola vez.
El problema radica en que hasta la fecha no tengo una buena relación de padre e hijo como quisiera, porque su madre interviene mucho y siempre terminamos discutiendo, motivo por el cual prefiero no visitarlo y estoy alejado de él. Ahora estoy casado con la mujer de mis sueños, y tenemos un hijo que es mi motivo de ser, lo que no ocurre con mi primer hijo y no sé qué hacer».
Este es el consejo que le dimos:
«Estimado amigo:
Pensemos en esto desde la perspectiva de su primer hijo. Lo llamaremos Juan, aunque no tenemos ninguna idea de su verdadero nombre. Juan es un niño de diez años que está creciendo con una inseguridad constante. Todos los días se pregunta: ¿Acaso mi padre me ama? ¿Qué hice yo para que mi padre no quiera ser parte de mi vida?
Tanto Juan como su medio hermano son hijos de sangre suyos.... Usted debe determinar que de aquí en adelante los va a tratar como iguales. ¿Cómo puede lograrlo? Podemos darle algunas ideas para comenzar, pero usted tendrá que llevarlas a la práctica.
Busque a una persona imparcial que sirva como mediadora entre usted y la madre de Juan.... Concerte una cita con la madre de Juan acompañado de esa persona mediadora. Explique que usted desea, sobre todas las cosas, lo que más le conviene a Juan.... Confiese que en el pasado usted se dio por vencido sin haberse esforzado lo suficiente, pero que ahora está dispuesto a redoblar sus esfuerzos. Póngase de acuerdo con ella en cuanto a un horario de visitas que sea conveniente para todos, y luego determine que nunca dejará de cumplir cada cita con Juan. Entre visitas, hable con él por teléfono, envíele cartas o mensajes por correo electrónico, y esfuércese por establecer las bases de una relación paternal con él....
Con afecto fraternal,
Carlos Rey y su esposa Linda».