Vacaciones
Tras desarrollar diversas actividades simultáneamente, llega un tiempo en que el cuerpo pide un descanso. Por el bien de la salud física y mental es necesario decidirse por unas vacaciones que te desconecten del día a día, te relajen, te reconcilies con la almohada, te olvidas de los maquillajes y hasta de las labores domésticas. Un desligue total, en bien de la renovación que tu templo sagrado te exige.
Con el fin de cumplir con esta necesidad que el cuerpo ya me estaba pidiendo, nos trasladamos a Nassau, Bahamas para visitar Atlantis, un resort que en repetidas veces nos mostraban los reportajes turísticos. Disfrutar las aquaventura que incluyen el Templo Maya, el río rápido y los inmensos acuarios era la meta y se cumplió!! Una experiencia fabulosa que gracias a Dios la logramos superar.
Hospedados en el Royal Center de Atlantis, tuvimos acceso a todas las piscinas, juegos acuáticos y playas de agua transparente. Algo similar a los resort de mi Panamá, el país de las oportunidades, con la diferencia de que tienen juegos variados con toboganes a los que denominan aquaventura.
En Bahamas se utiliza el dólar como moneda. Por ser un centro turístico los precios son elevados. Un traslado en taxi cuesta 15 dólares; y la gran limitante es el idioma, para los que no hablan inglés, pues el personal de atención al público no habla español; no es como en mi Panamá que se tiende a exigir el dominio de dos o más idiomas.
Si comparamos este resort con lo que se ofrece en mi Panamá, una diferencia sería el Templo Maya que es una especie de tobogán que conecta con el inmenso acuario donde se aprecian diversas especies marinas, desde una manta raya, tiburón y peces variados; y el río rápido, que utilizando flotadores, la corriente te lleva a disfrutar un paseo espectacular con olas que te impulsan.
Culminado el paseo queda compartir la experiencia, con el deseo de que algún día se incluyan estas aquaventura en los resort de mi Panamá, el país de las oportunidades. Renovadas las fuerzas, despejada la mente, estamos de regreso en las tareas diarias, ese es el efecto positivo de las vacaciones. De seguro que todos no salen del país, pero lo importante es que, donde pase sus vacaciones, le permita desconectarse de todo lo que provoca stress.