Piden ser reubicados
Un grupo de aproximadamente 30 comerciantes informales protestaron ayer en el sector comercial de Paso Canoas en el distrito de Barú, provincia de Chiriquí, para exigirles a las autoridades que les vuelvan a ubicar en los espacios que usaban antes de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
“Nos niegan el derecho al trabajo, a los vendedores informales y los que se dedican al cambio de dinero en las instalaciones de Aduanas y alrededores donde las autoridades nos solicitaron desalojar hasta que finalizara la Jornada Mundial de la Juventud, pero ahora no nos quieren permitir regresar y se tiran la bola unos a otros”, afirmó Cristina Concepción, una de las comerciantes informales afectada.
Concepción indicó que son aproximadamente 30 familias las afectadas y ahora las autoridades señalan que para permitir nuevamente los puestos de venta están pidiendo a las autoridades del Servicio Nacional de Fronteras un permiso del Municipio de Barú, y en el Municipio aseguran que no son ellos los responsables de la acción de los uniformados.
Señaló que la mayoría se dedica a la venta de frutas y debido a las medidas adoptadas por las autoridades del Ministerio de Salud (Minsa) de restringir la venta informal por los peregrinos fue que aceptaron retirarse, pero ahora se les impide regresar a sus puestos de trabajo, lo que los está afectando económicamente.
Los comerciantes informales están pidiéndoles a las autoridades del distrito que les den una rápida respuesta, ya que de lo contrario, no les quedará otra medida que cerrar el paso por la frontera en el área de Paso Canoas hasta que se les dé una solución.