Pancreatitis y apendicitis, enemigos silenciosos
La apendicitis es la inflamación del apéndice vermiforme (recibe este nombre por su forma), es causado por la obstrucción del lumen apendicular (parte interna del apéndice), ya sea por un fecalito o en el caso de los niños por el crecimiento de un tejido que se denomina hipertrofia linfoide.
Mientras que la pancreatitis se manifiesta mediante una lesión e inflamación con auto digestión (sus enzimas destruyen su propio tejido).
Aunque ambas afecciones tienen síntomas diferentes, en ambos casos, de presentarlos, se debe ir de urgencia al médico.
Los principales síntomas de la pancreatitis es dolor intenso y súbito en la parte superior del abdomen que se irradia a la espalda, y que se alivia al inclinarse hacia adelante, acompañado casi siempre de náuseas y vómitos.
Según explica el Dr. Aurelio Núñez, cirujano general, la pancreatitis puede manifestarse en forma leve o severa en donde hay shock y falla orgánica múltiple, por lo que aconseja ante cualquiera de estos síntomas, acudir de forma inmediata al cuarto de urgencias.
Por otro lado, la apendicitis se presenta con un fuerte dolor abdominal, cuya evolución y características ayudan al diagnóstico. Inicia en la zona periumbilical (alrededor del ombligo) de forma constante y se localiza posteriormente en el cuadrante inferior derecho del abdomen. Está acompañado de náuseas, vómitos, pérdida de apetito, fiebre.
Las causas de una pancreatitis son el abuso de alcohol y la obstrucción por un cálculo biliar, entre otras. La ingesta de alimentos altos en grasa, trauma, esteroides, virus de la papera, cáncer, pancreatitis autoinmune, picadura de escorpión, triglicéridos elevados, niveles elevados de calcio, ciertos medicamentos (sulfas, inhibidores de la transcriptasa inversa e inhibidores de las proteasas).
Una vez en el cuarto de urgencias, se le realizarán exámenes para confirmar la sospecha clínica, la amilasa y lipasa, además el ultrasonido y la tomografía.
El tratamiento varía con el grado de severidad al momento del diagnóstico, y consiste en hidratación intravenosa, ayuno o reposo intestinal, analgésicos evitando la morfina, siempre con monitorización estrecha, hospitalización, en donde se evalúa al paciente para estimar la evolución y pronóstico.
“Se estima que el 10% de la población padecerá de apendicitis aguda y es la causa más común de cirugía abdominal de urgencia”, señala el doctor Núñez, quien añade que esta afección es más frecuente en la población joven, incluyendo adolescentes, sin embargo, puede presentarse a cualquier edad. Es ligeramente más frecuente en el sexo masculino.
Al llegar al hospital le practicarán al paciente exámenes sanguíneos y de orina para descartar otras patologías que también producen dolor abdominal como la colecistitis aguda (inflamación en la vesícula), cálculo renoureteral (cálculo en el riñón o uréter), enfermedad inflamatoria pélvica, quiste de ovario, adenitis mesentérica (inflamación en los ganglios linfáticos del intestino), diverticulitis de Meckel (malformación en el intestino delgado), enteritis regional (enfermedad inflamatoria de Crohn).