Descubre su secreto
Hace unos años, la mayoría de las mujeres no tenían ni idea de lo que era un beso negro. De hecho, hoy en día, aún es alto el porcentaje que desconoce esta práctica, cada vez más común.
El beso negro, también conocido como anilingus, consiste en introducir la lengua en el ano de la pareja para provocarle placer.
Como en todo lo que a sexo se refiere, el beso negro necesita un tiempo de adaptación y aceptación. Muchas parejas ya han incorporado a sus relaciones sexuales habituales el anilingus, pasando a formar parte de sus preliminares.
La pregunta del millón es ¿cómo le pedimos a nuestro chico o chica que nos chupe el trasero? Es algo vergonzoso y que, por mucha confianza que tenga una pareja, no se atreve a expresar.
Ten en cuenta que el beso negro no se limita a besar la zona anal, sino que incluye actividad oral en esa zona, desde lamer hasta chupar los alrededores. Si ya has probado con eso, puedes introducir la lengua y juguetear hasta donde la imaginación te lo permita, pero si te vas a iniciar en esta práctica es mejor que vayas poco a poco. También puedes añadir extras, como lubricantes de sabores, pero recuerda que la higiene es absolutamente imprescindible.
Además de ducharte, es más que recomendable lavar la zona anal con un jabón antibacterias, que los venden en cualquier farmacia. Eso sí, hazlo un par de días antes para que no te quede ningún tipo de irritación o escozor.
Asimismo, existe la posibilidad de contagio de enfermedades de transmisión sexual con el beso negro. Para evitarlo, se deben utilizar barreras bucales: un cuadrante de látex o cubierta oral. Si tienes paciencia, también puedes recortar un preservativo para proteger tu lengua.
