El teatro lo lleva en la sangre
Muchos lo recuerdan como el “niño de la señal” por la popular cuña comercial de una telefónica local, pero desde hace unos pocos años, Rodrigo Farrugia Jr. dejó de ser ese niño y hoy día es todo un hombre.
Farrugia cuenta con 18 años, y tiene 13 años de ser actor de teatro y ha participado en 60 obras. En estos momentos incursiona en la producción de su primera obra teatral titulada “Para Mentiras, Mi mujer”, la cual estrenará el 18 de este mes en el teatro ABA.
Me inicié en el mundo del teatro de la manera más jocosa. Un día mi nana falta al trabajo y le tocaba a mi papá grabar un capítulo de la serie de Medcom del 2003 “Así es el barrio”, y como no había quién me cuidara, él me llevó a la filmación; mientras el director decía 3, 2, 1 yo respondía “acción”... Mi papá pensaba que lo iban a regañar, pero no fue así. Al día siguiente, lo llama Óscar Díaz (One Two) para proponerle que ocupara un personaje en el programa, ahí fue donde di mi primer paso en la TV en el papel de “Luisito”, un niño travieso.
En lo absoluto. No me molesta para nada que me sigan viendo como un niño, es más, muchos me llaman “Rodriguito”, y no me molesta, ya que esa es la única forma de diferenciarme de mi papá.
Prácticamente a todo el gremio teatral lo considero como mis mentores, pero debo reconocer a cuatro personas, como lo son Abdiel Tapia, Neysa Ferguson, Renán Fernández y Ramón Serrano, pues ellos han sido fundamentales en mi crecimiento como actor porque siempre confían en mí para asumir algún papel importante.
Para poder triunfar en el teatro considero que se necesitan tres cosas: responsabilidad, disciplina y pasión.
