Frutas para los músculos
Un estudio preliminar realizado en ratones reveló que una sustancia que abunda en la piel de varias frutas, incluidas las manzanas, peras, ciruelas y arándanos, podría tener efectos beneficiosos sobre la musculatura.
Se trata del ácido ursólico que, de confirmarse estos resultados con humanos, podría emplearse para tratar la distrofia muscular, una afección que castiga habitualmente a pacientes que llevan tiempo en el hospital o postrados en cama, y para la cual no existe cura en la actualidad.
