Ser Últimos, otra vez...
Por Gabriel Jesús Castillo
Desde hace un tiempo atrás, en mi cabeza estalla la idea de ser últimos otra vez en el Mundial, un cupo no deseado ni para el peor enemigo.
Ciertamente, podemos gritar a los cuatro vientos, y llenos de orgullo, que somos el único país de Centroamérica en esta cita mundialista, por encima de Costa Rica, Honduras, El Salvador, que nos superan en historia, trayectoria e infraestructura.
Quedar en la última posición sería doloroso y hasta traumatizante; me imagino a muchos cantándonos y burlándose con toda su envidia, que somos los 32 y 48, repitiendo la última casilla en Rusia 2018 y ahora en el 2026, ser los últimos de la fila...
Más allá de lo que diga Zlatan Ibrahimović, que seremos un saco de boxeo, es el momento de prender nuestras turbinas y encender esa llama que nos ayude a luchar sin rendirnos.
Hay que pelear cada pelota, con el cuchillo entre los dientes. Hay que establecer las condiciones para que las automatizaciones no se pierdan y guardemos el orden táctico hasta el pitazo final.
Los enormes nubarrones, que se asomaron en la base de Toronto, no únicamente por el mal tiempo, han venido desapareciendo con la presencia de Adalberto "Coco" Carrasquilla, ya realizando carreras continuas con cambios de dirección.
Siento que, al final, la evaluación de la condición de "Coco" tendrá que ser exhaustiva, entre la parte médica del Dr. Gerinaldo Martínez y la de la resistencia del preparador físico Cristian Berguer.
Tirarlo a la candela por anticipado podría acarrear una involución en su lesión, tomándose en cuenta que en la disputa de cada balón ante los africanos demandará un porcentaje alto de resistencia física para cubrir los espacios, hacer las basculaciones y las permutas.
Con esto, la intención, para jugar con Ghana, debe ser la misma idea del principio, con posesión de la pelota, ser recurrente en la ocupación de los espacios, pero sin abandonar la atención en el repliegue.
Los del continente africano acostumbran a poner la pelota entre líneas y la espalda de los defensas para ganar la última zona a velocidad.
El trabajo más fuerte lo tendrá todo el andamiaje defensivo con "Cuty" Mosquera y los 3 centrales bien definidos, compactos y en líneas cortas y cerradas: Córdoba, Ramos y Andrade; los laterales Blackman y Murillo, estos últimos encargados de no permitir que los ghaneses agranden la cancha.
Los doble 5 deben recaer en los que están en mejor puesta a punto, Carlos Harvey y Edgar Joel Bárcenas, que, aunque no es su posición habitual, han cumplido con la tarea.
Más arriba utilizaría a Ismael Díaz y "Puma" Rodríguez. Es el momento para meter piernas y dar la milla extra.
Para atacar en el arranque, sacaría a Waterman; se siente con más hambre de gol y con ansias de escribir su nombre en letras doradas.
Nuestras verdaderas posibilidades de puntuar, sacar una victoria y lograr pasar a la otra fase dependen mucho de cómo planeemos este partido ante los ghaneses.
Ir a atacar, con intensidad, proponer la presión alta, sería probarnos en la respuesta definitiva si estamos preparados para este nivel.
En conferencia, Tomás Christiansen también me contestó con claridad y categoría que no quiero ser último.
De igual forma, hay que prepararse para lo peor, entendiendo a lo que nos vamos a enfrentar Ghana, ya que los africanos (Costa de Marfil, Egipto y Marruecos) han demostrado su evolución en este Mundial y de qué están hechos.
Croacia e Inglaterra nos superan en varios ítems y factores; esa cuesta es más dura para subir.
Ahora solo dependemos de la impronta de los nuestros, su compromiso, su fútbol testicular y de esa sinergia de casi 20 mil almas rojas que están apostadas en Toronto. Sirvan de aliento; para cantar todos juntos alcanzamos por fin la victoria.
El autor de la columna es comentarista en Sertv Deportes.
