El pueblo bajo la cúpula (Fotos)

El proyecto tiene en cuenta el clima y el entorno ecológico locales, y sigue el principio de "generar recursos reduciendo gastos", utilizando mayoritariamente energía renovable. Fotos: EFE

Un estudio internacional de arquitectura se ha inspirado en ese concepto para transformar y modernizar una antigua aldea china cargada de historia y situada en un delta fluvial, dando paso a un nuevo centro cultural y artístico, denominando a su propuesta de diseño ‘A village under the Dome’ (Un pueblo bajo la cúpula).

En las últimas décadas, las ciudades chinas han experimentado una urbanización y un crecimiento rápidos, demoliéndose ciudades y pueblos antiguos, para construir otros nuevos en su lugar y, dando como resultado, el surgimiento de ciudades, distritos y edificios públicos completamente nuevos, que a menudo destacan por su gran escala y su homogeneización.

El estudio de arquitectura MAD Architects (www.i-mad.com),  dirigido por Ma Yansong, ha apostado por un innovador enfoque de renovación urbana para diseñar el nuevo Centro de Artes Culturales de Zhuhai, localizado en el emplazamiento del poblado Yinkeng, una aldea centenaria formada naturalmente por el mar y situada en el delta del Río de las Perlas, en China.

El estudio de Ma Yansong basó su propuesta en una investigación histórica de Yinkeng y en un trabajo de campo en esa zona, que  se remonta a la dinastía Song del Norte (960-1127),  dentro de una etapa histórica conocida como Dinastía Song, en la que por primera vez se usaron el papel moneda, la brújula  y la pólvora, y se estableció una armada permanente en país.

Durante sus investigaciones los expertos de MAD descubrieron rastros de la historia en las ruinas del antiguo poblado. En las estrechas callejuelas encontraron placas en las puertas de las viviendas que datan del pasado siglo XX, singulares y antiguas plantas delante de las casas y un árbol baniano con más de 500 años de historia situado en el límite del pueblo, bajo el cual se veneraba al denominado ‘Dios de la Tierra’.

Estos conmovedores detalles llevan las marcas de la vida de la gente en Yinkeng, encarnando un fuerte sentido de emoción y memoria, según informa MAD. Explican que, al comenzar la demolición de Yinkeng, algunas familias permanecieron en el antiguo poblado sin haberse mudado de la zona y que “un anciano dijo que su familia había vivido aquí durante generaciones y que no se iría, pasara lo que pasara”.

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