Dos grandes incendios avanzan en Francia, con 20,000 personas evacuadas
Hasta el momento, han sido arrestadas 128 personas sospechosas de estar implicadas en los incendios forestales, ya sea de manera accidental o provocada.
Las hectáreas recorridas por el incendio cerca de Burdeos (suroeste de Francia), en una turística zona donde se ha tenido que evacuar a unos 20,000 habitantes y turistas, ascienden a 3,700 y otro en el departamento de Var (entre Marsella y Niza) se reavivó durante la jornada y suma 2,700 hectáreas y 25 casas calcinadas.
Esos dos son los principales puntos de preocupación este jueves en cuanto a la lucha contra los incendios forestales en Francia, aunque también hay otros focos activos más pequeños, como el que se está combatiendo entre las localidades de Biscarrosse y Sanguinet, donde se han quemado 200 hectáreas y se ha evacuado a al menos a 220 personas.
El incendio cercano a Burdeos se encuentra en la zona del balneario de Cap-Ferret, en la turística área de la bahía de Arcachon, y ya ha afectado al cementerio de la localidad de Lège-Cap-Ferret y a una casa.
Hasta las 7:00 de la noche hora local, el balance de hectáreas quemadas en esa zona era de 3,700 y a pesar de los daños y las evacuaciones no había que lamentar heridos.
Trabajaban sobre el terreno 200 vehículos y 6 aeronaves dedicados a la lucha contra el fuego, según detalló el subprefecto (subdelegado del Gobierno) de Médoc, Fabien Tuleu, en declaraciones a la prensa.
La bahía de Arcachon, en la costa atlántica francesa, reúne algunos de los paisajes más singulares de la región de Nueva Aquitania, de gran riqueza natural, entre otras cosas por sus bosques de pinos, como los que ahora son pasto de las llamas.
El vasto incendio se extiende concretamente por la orilla occidental de la bahía, Cap Ferret y en parte por zonas de la Île aux Oiseaux (Isla de los Pájaros), un espacio protegido conocido por sus famosas cabañas 'tchanquées', construidas sobre pilotes y convertidas en uno de los símbolos de Arcachon.
En cuanto al fuego de Var, que mantiene a 300 personas evacuadas, la reactivación de los focos este jueves amenaza también otra pequeña joya turística, el pueblo de Cotignac, además de los de Pontevès, Correns y Montfort-sur-Argens.
Enclavado entre viñedos y olivares, Cotignac mantiene la estampa de un pueblo provenzal tradicional, con calles estrechas, casas de piedra y un paisaje marcado por un imponente acantilado de roca caliza.
Precisamente, uno de sus principales símbolos es el Rocher de Cotignac, un acantilado de toba que domina el pueblo y que alberga antiguas cuevas trogloditas utilizadas a lo largo de los siglos. Ademas, cerca del pueblo, se encuentra el santuario de Notre-Dame de Grâces, un lugar con una larga tradición de peregrinación.
El Gobierno francés ha cifrado en unas 44,000 hectáreas la superficie calcinada desde principios de año, una cifra muy superior a la de 2025 en el mismo periodo, lo que hace temer que 2026 será un año récord para los incendios en el país.
Los fuegos se ven favorecidos por las altas temperaturas de los dos últimos meses (tres olas de calor, una de ellas, la de finales de junio, inédita por su intensidad) y la sequedad de los suelos.
Hasta el momento, han sido arrestadas 128 personas sospechosas de estar implicadas en los incendios forestales, ya sea de manera accidental o provocada. Algunos de esos fuegos por causas humanas han afectado a zonas protegidas, como la del bosque de Fontainebleau, a las afueras de París.
Además, desde el comienzo de la temporada de incendios, tres bomberos en total murieron en Francia combatiendo el fuego.
Dos fallecieron esta misma semana, también en las cercanías de Burdeos, mientras luchaban contra las llamas cerca del aeropuerto Burdeos-Mérignac. A comienzos de julio, había fallecido otro, en un fuego en un pueblo de los Alpes.
