¡8 crímenes en 24 horas! La calle no está pa´ humanos
Panamá está violento. Diversos hechos de sangre se han registrado en Panamá. Colón y San Miguelito.
Las últimas 24 horas han sido sangrientas tras el registro de ocho crímenes, hechos registrados en Panamá, Colón y San Miguelito.
El primero de los casos ocurrió en El Chorrillo. La noche de ayer, tras un enfrentamiento a tirxs entre p4ndill3ros, el señor José Manuel Rengifo, de 56 años —conocido en la Calle 25 como "Bobo"—, fue alcanzado por las b4l4s, f4lleci3ndo en el Hospital Santo Tomás.
Posteriormente, la v¡olenci4 se trasladó a Panamá Este, donde Alexis Armando Rojas Weeks, de 26 años, fue declarado mx3rto en el Hospital Irma de Lourdes Tzanetatos tras ser b4le4do en el sector de San Andrés, Villa Lobos, Pedregal.
La madrugada apenas iniciaba cuando se reportó un ataque en Cabuya, Tocumen, que acabó con la vida de Reynaldo Gordón Cárdenas, quien se dedicaba al servicio de entregas a domicilio a través de una plataforma digital.
La violencia también resonó en Colón. Elvin Hernández Pérez, de 22 años, murió en el corregimiento de Cativá tras recibir varios impactos de bala mientras observaba un partido de fútbol en la calle segunda. En otro suceso, Gabriel James Ariano, de 41 años, fue asesinado en una plaza comercial del corregimiento de Sabanitas.
La ola de crímenes continuó en la ciudad capital. En Villa Rica, Pueblo Nuevo, dos hombres fueron hallados con múltiples d¡sparos dentro de un auto: una de las víctimas fue encontrada sin vida y amxrdazada en el maletero, mientras que la otra, en el asiento trasero, fue trasladada al Hospital San Miguel Arcángel.
La escena en Pueblo Nuevo no había sido procesada en su totalidad por los peritos cuando, en la Avenida Central de Calidonia, un hombre de aproximadamente 55 años recibió varios impactos de bala frente a un salón de belleza; los sicarios lograron darse a la fuga.
El día no culminaba cuando en el sector 7 de Los Andes #1, San Miguelito, un hombre fue sorprendido en una vereda por otro sujeto que, al dispararle repetidamente en el rostro, le causó una desfiguración facial por el aparente uso de municiones de tipo explosivas.
