ASAMBLEA APRUEBA REGLAMENTO ENTRE GRITOS Y CRÍTICAS
Con 37 votos a favor, 21 en contra y ninguna abstención, el Pleno de la Asamblea Nacional aprobó anoche, en tercer y último debate, el Proyecto de Ley No. 594, que modifica y adiciona artículos a la Ley 49 de 1984, que establece el Reglamento Orgánico del Régimen Interno (RORI) del Órgano Legislativo.
La iniciativa, que ahora deberá ser enviada al Órgano Ejecutivo para su sanción o veto, actualiza varias de las reglas que rigen el funcionamiento de la Asamblea Nacional, pero su aprobación estuvo marcada por un fuerte enfrentamiento entre las bancadas.
El proyecto recibió el respaldo de la bancada oficialista de Realizando Metas (RM), además de diputados del Partido Revolucionario Democrático (PRD), Cambio Democrático (CD), la bancada Mixta y miembros del Partido Panameñista.
Cambios al reglamento
Entre las modificaciones aprobadas figura la facultad de los diputados para gestionar y fiscalizar programas y proyectos en sus respectivos circuitos electorales.
También se establece que la presencia y participación de los diputados en actividades realizadas dentro de sus comunidades o circuitos podrá ser considerada como parte de su asistencia.
Otro de los cambios contempla una ampliación de los espacios de intervención de los diputados durante las sesiones del Pleno.
Oposición denuncia retroceso
La aprobación generó el rechazo de la bancada independiente Vamos y de otros diputados opositores, quienes cuestionaron que el proyecto no incluyera varias propuestas relacionadas con transparencia, rendición de cuentas y control de los privilegios de los parlamentarios.
Entre las medidas que no fueron incorporadas, según los opositores, se encuentran el descuento salarial a los diputados que no asistan a las sesiones plenarias, una prohibición expresa del nepotismo en las planillas legislativas y mayores controles sobre las contrataciones y el personal asignado a los diputados.
Los independientes sostuvieron que, pese a haberse presentado más de un centenar de propuestas durante la discusión, fueron incorporados pocos cambios y quedaron fuera medidas que, a su juicio, eran necesarias para corregir prácticas dentro del Legislativo.
La bancada Vamos calificó la aprobación como un retroceso en materia de institucionalidad y transparencia y cuestionó que se mantuvieran disposiciones que, según su posición, podrían ampliar los privilegios de los diputados.
