¡Cuatreros en la mira! Nueva ley les cierra el cerco
El Proyecto de Ley 171 introduce tecnología, controles estrictos y un sistema nacional de trazabilidad para transformar el sector agropecuario.
El pleno de la Asamblea Nacional de Panamá aprobó en tercer debate el Proyecto de Ley 171, una iniciativa que busca poner orden en uno de los sectores más sensibles del país: la ganadería.
La propuesta, presentada por el diputado Marcos Castillero, apunta a algo sencillo pero clave: poder seguirle la pista a cada animal desde que nace hasta que llega al consumidor. Detrás de esa idea hay un objetivo mayor: garantizar la seguridad alimentaria, proteger a los productores y devolverle confianza a toda la cadena agropecuaria.
Un sistema que busca cerrar brechas
Durante años, el sector ha enfrentado problemas como el hurto pecuario, la falta de controles claros y debilidades en la supervisión del ganado. Esta ley intenta corregir esas fallas.
La apuesta es incorporar tecnología y reglas más claras. Por ejemplo, cada animal deberá estar identificado y registrado desde sus primeros meses de vida o antes de ser trasladado o vendido. Además, se implementará un sistema digital que permitirá conocer su origen, movimientos y condiciones sanitarias.
¿Por qué es importante esta ley?
Más allá del lenguaje técnico, el impacto se sentirá en varios niveles:
- Menos robo de ganado: al poder rastrear cada animal, será mucho más difícil comercializar ganado robado.
- Alimentos más seguros: los consumidores podrán tener mayor confianza sobre el origen de la carne que llega a su mesa.
- Más respaldo para los productores: habrá reglas más claras y controles en espacios como las subastas ganaderas.
- Un sector más moderno: el uso de tecnología permitirá tomar mejores decisiones y controlar enfermedades.
En otras palabras, se trata de ordenar la casa en un sector clave para la economía y la alimentación del país.
Mayor control en el movimiento del ganado
Uno de los puntos más relevantes es el control del traslado de animales. La ley establece un sistema obligatorio de guías de movilización, lo que permitirá saber exactamente de dónde viene y hacia dónde va cada res.
También se refuerzan los controles en las subastas ganaderas, un punto crítico donde antes existían vacíos que podían prestarse para irregularidades.
Trabajo conjunto y financiamiento
El programa será ejecutado por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, en coordinación con el Ministerio de Salud y otras entidades.
Además, se crea un fondo que garantizará su funcionamiento, incluso en momentos de dificultades económicas, con aportes del Estado, multas, donaciones y otros mecanismos.
Un paso necesario para el campo panameño
Quienes impulsan la iniciativa sostienen que esta reforma no podía esperar más. La falta de controles no solo afecta a los productores, sino que también abre riesgos para la salud pública.
Con esta ley, Panamá da un paso hacia un sistema más transparente, seguro y moderno en su industria agropecuaria.
Ahora, el proyecto queda en manos del Ejecutivo, que deberá decidir si lo sanciona para convertirlo oficialmente en ley de la República.
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