Nacional - 19/8/24 - 12:00 AM

"El Espía" del General revela algunos de sus secretos

El Mayor Felipe Camargo rompe el silencio con "El Espía del General Omar Torrijos", un libro que en 50 capítulos destapa las misiones secretas y estrategias militares que definieron una era en Panamá.

En 250 páginas con fotos inéditas y anexos reveladores, Camargo arrastra al lector a los rincones más oscuros de la inteligencia panameña, ofreciendo una perspectiva propia sobre la figura del hombre que redefinió el destino de Panamá.

Camargo comparte sus memorias, misiones y operaciones como oficial de inteligencia militar tanto dentro como fuera del país. El libro ofrece una mirada desde dentro a la historia militar de la Guardia Nacional y las Fuerzas de Defensa.

En una entrevista previa con Crítica, el mayor Camargo habló abiertamente tanto del libro como de otros aspectos de la política criolla.

¿Cuánto tiempo tardó en publicarlo?

"Desde la cárcel comencé a tomar notas... hace más de 35 años. Mi idea frente a tanta desinformación es reescribir la historia militar. Yo, como testigo directo de todas las operaciones de Estado, cumplí bajo el mando directo del General Omar Torrijos, al margen del G-2. No respondía a Noriega, solo al Gral. Torrijos".

¿Cuál fue su principal motivación para escribir este libro y cuál considera que es el mensaje fundamental que busca transmitir a través de él?

"Hay varios mensajes. Que se conozca la verdad de muchos acontecimientos desvirtuados por el silencio de los militares. Que se sepan detalles de hechos y el contexto del momento de la época... Guerra Fría, terrorismo internacional, Cuba exportando el comunismo, la URSS... Derribamos a (Anastasio) Somoza por ser nuestro enemigo, la primera revolución que triunfa por los efectos de una revolución armada".

"Torrijos se adelantó en medio siglo. Le dio soluciones al pueblo panameño: agua, luz, telefonía, desarrollo, paz social y esperanza con la recuperación del canal de Panamá. Enfrentó a Fidel Castro en la expansión del comunismo en el continente. Derribamos a Anastasio Somoza por ser nuestro enemigo. Los cubanos se pasaron 50 años y nunca lo alcanzaron, lo que Torrijos logró en la primera oportunidad".

¿Cuál considera que fue la lección más valiosa que aprendió durante su servicio activo?

"Tenía 28 años, venía de ser 5 años subteniente con todas las experiencias de un militar joven. Participar en una guerra de verdad, tumbar a Somoza, estar en situaciones de combate, de vida o muerte, tomar decisiones lejos del Gral. Torrijos en el terreno de la acción. Esto me formó. Operaciones de atacar al canal, operaciones de inteligencia de defensa y control interno. Aprendí que si me dan una misión, cumplirla. Dar resultados y me fui formado como soldado. Las órdenes se cumplen sin dudas ni murmuraciones".

"Yo fui parte directa en las guerras de toda Centroamérica, incluyendo a los Contras de Nicaragua. El método de Torrijos para introducirse en el espectro internacional para el gran beneficio de Panamá no fue un negocio o plan político para ser presidente. Fue la lucha de liberación nacional; había sentimiento, mística, doctrina, amor y patriotismo. Esa era nuestra motivación... Todo por la Patria, el lema de la Guardia Nacional".

"Dirigí las dos principales operaciones de trasiego de armas de Cuba a Panamá, primero con Torrijos y luego con el general Manuel Antonio Noriega. También dirigí todas las operaciones logísticas y asesoría militar al esfuerzo de la guerra en Nicaragua por casi dos años viviendo fuera de Panamá, conspirando contra Tacho Somoza. Fueron misiones largas, operando en silencio y en las sombras".

¿Cuál fue su principal motivación para escribir este libro y cuál considera que es el mensaje fundamental que busca transmitir a través de él?
"Hay varios mensajes. Que se conozca la verdad de muchos acontecimientos desvirtuados por el silencio de los militares. Que se sepan detalles de hechos y el contexto del momento de la época... Guerra Fría, terrorismo internacional, Cuba exportando el comunismo, la URSS... Derribamos a (Anastasio) Somoza por ser nuestro enemigo, la primera revolución que triunfa por los efectos de una revolución armada".

"Torrijos  se adelantó en medio siglo. Le dio soluciones al pueblo panameño: agua, luz, telefonía, desarrollo, paz social y esperanza con la recuperación del canal de Panamá. Enfrentó a Fidel Castro en la expansión del comunismo en el continente. Derribamos a Anastasio Somoza por ser nuestro enemigo. Los cubanos se pasaron 50 años y nunca lo alcanzaron, lo que Torrijos logró en la primera oportunidad".

¿Cuál considera que fue la lección más valiosa que aprendió durante su servicio activo?

"Tenía 28 años, venía de ser 5 años subteniente con todas las experiencias de un militar joven. Participar en una guerra de verdad, tumbar a Somoza, estar en situaciones de combate, de vida o muerte, tomar decisiones lejos del Gral. Torrijos en el terreno de la acción. Esto me formó. Operaciones de atacar al canal, operaciones de inteligencia de defensa y control interno. Aprendí que si me dan una misión, cumplirla. Dar resultados y fui formado como soldado. Las órdenes se cumplen sin dudas ni murmuraciones".

"Yo fui parte directa en las guerras de toda Centroamérica, incluyendo a los Contras de Nicaragua. El método de Torrijos para introducirse en el espectro internacional para el gran beneficio de Panamá no fue un negocio o plan político para ser presidente. Fue la lucha de liberación nacional; había sentimiento, mística, doctrina, amor y patriotismo. Esa era nuestra motivación... Todo por la Patria, el lema de la Guardia Nacional".

"Dirigí las dos principales operaciones de trasiego de armas de Cuba a Panamá, primero con Torrijos y luego con el general Manuel Antonio Noriega. También dirigí todas las operaciones logísticas y asesoría militar al esfuerzo de la guerra en Nicaragua por casi dos años viviendo fuera de Panamá, conspirando contra Tacho Somoza. Fueron misiones largas, operando en silencio y en las sombras".

¿Cómo fue su relación e interacción con figuras importantes como el General Torrijos y otros líderes mencionados en su libro?

"Conocía mi trabajo. Era una herramienta operativa del Gral. Torrijos, sin protagonismo, sin buscar ventajas personales, cumpliendo la misión. No existía deseo de figuración o beneficio personal, menos económico. Me pagaban mi sueldo de teniente y los viáticos por misión, no hubo adelantos de ascenso.

¿Cuál fue el momento más desafiante que enfrentó en sus misiones?

Cuando en muchos viajes salía de La Habana en aeropuertos clandestinos llenos de armas hacia Panamá... cruzábamos por el espacio aéreo de EE.UU. En todos los viajes que hicimos, más de 30, ese era el punto crítico... Que los gringos no mandaran aviones de combate para obligarnos a aterrizar en suelo gringo o en una base de la Fuerza Aérea.

¿Cómo logró mantener el equilibrio entre el deber, la discreción y la ética en situaciones tan sensibles?

EL DEBER es la obligación de cumplir la misión, eso conlleva planificar, analizar cómo desarrollar la misión. ÉTICA: no existía; el espía no es ético... En mi caso no era por dinero, era por una ideología patriótica, un sentimiento puro de "Todo por la Patria". LA DISCRECIÓN: Vivir una doble vida. Como usaba varios nombres, tu seguridad es ser y no parecer. Siempre tener control de tus emociones, control de tus acciones y control del manejo de la situación... eso te lo da la sorpresa.

El capítulo sobre la invasión a Panamá en 1989 es crucial. ¿Podría compartir cómo vivió ese momento desde su perspectiva como oficial de inteligencia militar?

Estaba de baja de las FFDD, era civil. Había pasado el segundo golpe militar del 3 de octubre de 1989 y estuve preso por dos semanas bajo investigación por supuestamente estar involucrado en el golpe. No estaba, pero superé todos los interrogatorios. En ese momento se fusilaba a los golpistas... Fue muy tenso, pero como tenía la conciencia tranquila, superé el momento. Salí libre y tomé distancia de las FFDD; me sentí molesto por esa detención... corté toda la comunicación con las FFDD. No sabía que mi nombre estaba en la baraja que se usó para las capturas; ese método después lo usaron en la guerra de Irak. Repartían juegos de barajas con tu rostro y una descripción.

Me acusaron de haber estado en contacto con el grupo militar de la embajada gringa. Habían captado una grabación de una voz hablando a la embajada que se identificó como PIPE. Y esa fue la única prueba que tenían en mi contra. En esos momentos te interrogaban sin derechos a abogados, a la dura y a la brava.

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