Nacional - 01/10/26 - 12:00 AM

El Niño ya deja huella: 16 cuencas del Pacífico están extremadamente secas

Por: Redacción redaccion-critica@epasa.com -

El fenómeno de El Niño ya acumula cinco meses consecutivos en Panamá y continuará durante los próximos meses con una intensidad muy fuerte, lo que traerá menos lluvias en varias regiones, más calor y posibles afectaciones en la disponibilidad de agua, la agricultura y la generación hidroeléctrica, informó este miércoles el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa).

En su actualización sobre el estado del fenómeno de El Niño, el Imhpa señaló que existe la probabilidad del 100% de que El Niño se mantenga en la categoría muy fuerte, condición que podría extenderse hasta febrero de 2027.

Uno de los principales efectos será la disminución de las precipitaciones. Para octubre se pronostica una disminución de las lluvias en varias zonas de la vertiente del Pacífico, especialmente en sectores de Chiriquí, la comarca Ngäbe Buglé, Veraguas, Coclé, Colón, Panamá y Darién.

Para noviembre, se espera una mejora en las lluvias en la mayor parte de la vertiente del Pacífico. Sin embargo, para diciembre el IMHPA prevé más días consecutivos sin precipitaciones, por lo que la temporada seca podría adelantarse.

En el Caribe, las lluvias se mantendrían dentro de los valores normales durante octubre y noviembre, mientras que para diciembre se espera una disminución.

El IMHPA también advierte que las temperaturas, la humedad y la sensación térmica serán más elevadas. Aunque los acumulados de lluvia sean menores, esto no significa que desaparecerán los aguaceros, ya que pueden registrarse lluvias intensas de corta duración en cualquier parte del país.

La situación ya se refleja en las condiciones de las cuencas; según el Índice Estandarizado de Precipitación (SPI), de las 34 cuencas analizadas, 16 en la vertiente del Pacífico se encuentran extremadamente secas, tres muy secas y cinco moderadamente secas.

Estas variaciones climáticas pueden afectar directamente sectores económicos del país. En los recursos hídricos, podrían traducirse en una menor recarga de ríos y acuíferos; en el sector energético, menor nivel en los embalses de generación hidroeléctrica.

Y en el sector agrícola, alteraciones de los calendarios de siembra y rendimiento de cultivos, entre otros.

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