Vida - 15/9/26 - 08:51 AM

Si te roban el celular, la primera hora decide cuánto pierdes de verdad

El equipo es lo más barato que uno pierde cuando le arrebatan el celular. Lo caro está adentro: el correo, el WhatsApp con el que le van a escribir a toda su agenda pidiendo plata prestada, la aplicación del banco, las fotos de la cédula que casi todos guardamos "por si acaso". Un teléfono de segunda mano se reemplaza; una cuenta de correo tomada por otra persona abre la puerta a todo lo demás.

Aquí conviene separar dos cosas que suelen mezclarse. Una es proteger la conexión, es decir, cómo viajan los datos cuando uno se conecta a una red que no controla; para eso existen herramientas de cifrado, y hay más información sobre VPNs en el sitio de ExpressVPN, donde se explica que una red privada virtual cifra el tráfico entre el dispositivo y un servidor y reemplaza la dirección IP del usuario. La otra es proteger los accesos cuando el aparato ya está físicamente en manos ajenas. Ningún cifrado sirve para lo segundo: ahí el asunto es de contraseñas y de rapidez.

Y la rapidez importa más de lo que parece, porque quien se lleva el teléfono no suele estar interesado en leerle los mensajes. Le interesa vender el equipo y, si puede, usar sus cuentas antes de que usted reaccione.

Lo que hay que hacer en los primeros sesenta minutos

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El orden no es caprichoso. Va de lo que más daño evita a lo que puede esperar.

  • Bloquear la línea. Llame a su operadora de inmediato. La Autoridad Nacional de los Servicios Públicos recuerda que los operadores deben bloquear la línea móvil prepago de manera inmediata cuando el usuario notifica la pérdida o el robo del chip. Esto corta los mensajes de verificación que llegan por SMS, que es justo lo que un delincuente necesita para entrar a sus cuentas.
  • Cambiar la clave del correo, no la del banco. Suena al revés, pero el correo es la llave maestra: desde ahí se recuperan casi todas las demás contraseñas. Hágalo desde otro dispositivo y cierre las sesiones abiertas.
  • Bloquear o borrar el equipo a distancia. Android tiene "Encontrar mi dispositivo" y iPhone tiene "Buscar". Ambos permiten bloquear la pantalla, mostrar un mensaje y, si hace falta, borrar todo el contenido.
  • Avisar al banco. Pida el bloqueo de los accesos digitales y de las tarjetas asociadas a pagos desde el teléfono.
  • Poner la denuncia y pedir el bloqueo del equipo. Con la denuncia en mano, solicite a su operadora que bloquee el aparato por su número IMEI, que es el identificador único del equipo.
  • Avisar a sus contactos. La estafa que sigue al robo casi siempre es la misma: alguien escribe desde su WhatsApp pidiendo un adelanto urgente a familiares y amigos.

Qué protege cada medida y qué no

MedidaQué impideQué no impide
Bloquear la líneaQue reciban sus códigos por SMS y usen su número.Que entren al teléfono si estaba desbloqueado.
Bloqueo de pantalla con PIN o huellaEl acceso inmediato a las aplicaciones.Nada si la pantalla quedó abierta al momento del arrebato.
Borrado remotoQue revisen fotos, chats y documentos guardados.Que ya hayan copiado algo en los primeros minutos.
Bloqueo por IMEIQue el equipo se use en redes del país.Que lo vendan por piezas o lo saquen del territorio.
Verificación en dos pasos por aplicaciónQue entren a sus cuentas sin el segundo código.Que usted mismo entregue el código si lo llaman haciéndose pasar por el banco.

Vale la pena detenerse en la última fila. Las estafas telefónicas posteriores al robo son frecuentes y funcionan porque la víctima está nerviosa. Ninguna entidad bancaria seria le va a pedir por teléfono un código de verificación.

Lo que conviene dejar listo desde hoy

Casi todo lo anterior se hace en minutos si uno lo preparó antes, y se vuelve un calvario si no. Tres ajustes cambian el resultado.

El primero es pasar la verificación en dos pasos del SMS a una aplicación de códigos. Si el segundo factor depende del mensaje de texto, al perder la línea usted pierde también la forma de entrar a recuperar sus cuentas. El segundo es anotar el IMEI en algún lugar que

no sea el propio teléfono: se obtiene marcando *#06# y conviene tenerlo junto a la factura de compra. El tercero es revisar qué hay guardado en la galería, porque las fotos de la cédula, del carnet del seguro o de una tarjeta son el material con el que después se suplanta a alguien.

También hay una parte que no es técnica. La mayoría de los arrebatos ocurren con el celular en la mano y la vista en la pantalla, un hábito tan extendido que en otros países ya se discute cómo regularlo: este medio informó que Italia evalúa sancionar a los peatones que caminan absortos en el teléfono. Más allá de la multa, el punto práctico es sencillo: caminar con el equipo guardado reduce la oportunidad.

Para quien quiera repasar el procedimiento con más detalle, el Instituto Nacional de Ciberseguridad publica una guía sobre cómo actuar si pierde o le roban el móvil que ordena bien las prioridades de las primeras horas.

Al final, la diferencia entre un mal rato y un problema serio se juega en lo que usted haga antes de que ocurra. El teléfono se repone. La cuenta de correo con quince años de historia, y todo lo que cuelga de ella, no tanto.

 

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