Gigante de inversiones pone la mira en el negocio del agua en Panamá
La reunión giró en torno al interés del consorcio en ampliar operaciones en Panamá, principalmente en proyectos ligados al agua potable.
El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, recibió en su despacho a representantes del grupo internacional EQT, un peso pesado de las inversiones globales con sede en Estocolmo.
La reunión giró en torno al interés del consorcio en ampliar operaciones en Panamá, principalmente en proyectos ligados al agua potable.
El grupo maneja activos que superan los 210 mil millones de euros, una cifra que lo coloca entre los fondos de inversión más grandes del planeta.
Los ejecutivos señalaron que su plan sería crecer en el país a través de su filial Seven Seas Water Group y de la empresa local Aguas de Panamá, S.A. (APSA).
Durante el encuentro, Vikram Dhawan, director de EQT, explicó que la apuesta del grupo estaría enfocada en el sector de producción y suministro de agua potable. Según indicó, la empresa cuenta con el respaldo financiero y la capacidad técnica para desarrollar proyectos de infraestructura hídrica en el país.
Dhawan también recordó la reciente movida empresarial donde EQT participa junto al gigante financiero BlackRock en la compra de las operaciones globales de AES, una transacción valorada en más de 33 mil millones de dólares, considerada una de las adquisiciones más grandes en el sector energético.
Por su parte, el ministro Orillac reiteró que el gobierno del presidente José Raúl Mulino mantiene como prioridad llevar agua potable a más panameños. En ese camino, explicó que el Ejecutivo trabaja en un plan estratégico que incluye nuevas plantas potabilizadoras y mejoras en las que ya existen.
En la reunión también participaron Herry Charrabe, CEO de Seven Seas Water Group; Oliver Wiese, director comercial de esa división de EQT; y Jorge Castillo, gerente de Aguas de Panamá.
Los ejecutivos del grupo además sostuvieron un encuentro con el canciller Javier Martínez-Acha, quien les planteó la posibilidad de instalar su sede regional en Panamá.
El país mantiene un programa de incentivos que ya ha atraído a unas 90 multinacionales, interesadas en operar desde territorio panameño.