La corriente apagó su vida, pero no los recuerdos: ¡Adiós Fernando!
El comerciante de 26 años, conocido por su pasión por el deporte extremo y su espíritu de lucha, murió tras ser arrastrado por la corriente cuando intentaba cruzar un afluente en Darién.
La fuerza del agua apagó una vida, pero no los recuerdos de quienes compartieron con Fernando Zhang, un comerciante de 26 años.
El joven, conocido cariñosamente como “El Chinito”, fue hallado sin vida cerca del lugar donde la fuerte corriente arrastró el pick up en el que intentaba cruzar un afluente del río Platanilla, en el corregimiento de Río Congo Abajo, Darién.
Fernando era ampliamente conocido en la comunidad de Platanilla, donde vivía y trabajaba como comerciante. Pero quienes lo trataron aseguran que era mucho más que eso.
Tras confirmarse la triste noticia, en redes sociales comenzaron a aparecer fotografías, videos y mensajes de despedida. No eran publicaciones sobre la tragedia, sino recuerdos de un joven sonriente, amante de la naturaleza y las montañas, lugares donde encontraba uno de sus mayores refugios.
A Fernando le apasionaba el trail extremo, una disciplina que consiste en correr por senderos, montañas y terrenos difíciles. Sus amigos recuerdan que disfrutaba cada recorrido y que nunca le tuvo miedo a los desafíos.
Para esas aventuras utilizaba un vehículo todoterreno que lo acompañó en incontables recorridos. Nadie imaginó que, precisamente a bordo de un vehículo, encontraría un final tan doloroso.
Fernando también era admirado por su fortaleza. Aunque había perdido uno de sus brazos, jamás permitió que esa condición limitara sus sueños. Continuó manejando, trabajando, explorando y practicando el deporte que tanto amaba.
Los videos del momento en que la corriente arrastró su vehículo causaron conmoción en todo el país. Sin embargo, son las imágenes compartidas por sus amigos —riendo, corriendo por las montañas y disfrutando de la vida— las que hoy quedan como el verdadero recuerdo de “El Chinito”.
Hoy Platanilla despide a uno de los suyos: un comerciante, un amigo, un deportista y un joven que, pese a las dificultades que le puso la vida, nunca dejó de avanzar.
Descansa en paz. ¡Adiós Fernando!
