San Miguelito: clases vuelven con revisión de escuelas
La estrategia contempla una atención flexible y progresiva, con prioridad para los estudiantes de noveno y duodécimo grado
La seguridad de los edificios y la organización de los grupos de estudiantes marcan el regreso a clases en San Miguelito, donde las autoridades educativas mantienen las evaluaciones de los planteles afectados por el terremoto del 9 de octubre.
La reapertura no es automática. Los centros educativos deben contar con la revisión de personal especializado que determine las condiciones de sus estructuras antes de recibir a los alumnos.
Grietas y desprendimientos entre las afectaciones reportadas
La directora regional de Educación de San Miguelito, Aymeth Espinosa, informó a TVN que en escuelas del distrito se han encontrado fisuras, grietas y desprendimientos de cielos rasos.
Las inspecciones están a cargo de profesionales, entre ellos ingenieros civiles y estructurales y arquitectos, quienes deben evaluar el estado de las instalaciones.
Aunque la funcionaria señaló que los daños registrados no han comprometido la operatividad general de las escuelas mencionadas, la revisión técnica es un requisito fundamental para determinar las condiciones de ingreso de la comunidad educativa.
El proceso se desarrolla después de 11 días de suspensión preventiva de clases a nivel nacional, tras el sismo de magnitud 7.5 que causó daños en Los Santos, Herrera, Veraguas, Coclé y la comarca Ngäbe Buglé.
Colegios con muchos alumnos organizan el retorno
La cantidad de estudiantes también influye en la forma en que algunos planteles retoman sus actividades.
En el Instituto Rubiano y el Centro Educativo Santa Librada, las autoridades establecieron una modalidad flexible para facilitar el ingreso progresivo y evitar aglomeraciones, especialmente en los pisos superiores.
La medida contempla dar prioridad a los estudiantes de noveno y duodécimo grado, según explicó Espinosa.
Esta organización busca atender primero a grupos que necesitan avanzar con sus compromisos académicos, mientras se desarrolla el retorno gradual al resto de la población estudiantil.
La suspensión alteró los planes de los graduandos
Para los alumnos que terminan la secundaria, la interrupción de las clases coincidió con un periodo importante de evaluaciones.
Erick Vargas, estudiante de duodécimo grado del Instituto Rubiano, contó que sus compañeros estaban próximos a iniciar los exámenes cuando se produjo la suspensión.
Una de las principales preocupaciones era que las pruebas escolares coincidieran con los exámenes de ingreso a las universidades, lo que generó inquietud entre los estudiantes.
Con la reanudación progresiva de las actividades, los centros educativos deben organizar la atención académica sin dejar de lado las condiciones de seguridad de sus instalaciones.
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