Se apagó el lente que retrató la historia: ¡Grande Alcides, vuela alto F1!
Para Alcides, la fotografía no era un simple "disparo"; para atrapar una imagen, era la capacidad de estar en el lugar indicado, estudiar el caos y extraer la esencia de un momento irrepetible.
El mundo del periodismo y la fortografía está de luto tras conocerse el fallecimiento del reconocido reportero gráfico Alcides Rodríguez, un profesional que dedicó gran parte de su vida a capturar con su cámara los acontecimientos que marcaron la historia reciente del país.
Rodríguez descubrió desde muy joven su pasión por las bellas artes, inclinación que lo llevó a encontrar en la fotografía una forma de expresión y de servicio a la sociedad.
Desde 1981 ejerció como reportero gráfico, desarrollando una extensa trayectoria en distintos medios de comunicación nacionales y logrando que sus imágenes también fueran publicadas en medios internacionales.
A lo largo de su carrera exploró diversos estilos fotográficos, aunque siempre manifestó una especial pasión por la fotografía artística. Complementó su formación con estudios de dibujo, pintura y escultura, especializándose en fotografía en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de Panamá.
Además, participó en seminarios de fotoperiodismo organizados por la Universidad de Panamá, la Universidad de Kentucky y el Centro de Medios de Comunicación de la Universidad Internacional de la Florida.
Su trabajo fue reconocido en múltiples ocasiones. Entre sus distinciones más destacadas figuran el Premio Victoria 2007, otorgado por la Universidad Católica Santa María La Antigua como Mejor Reportero Gráfico del Año.
Ese mismo año recibió un reconocimiento del entonces alcalde Juan Carlos Navarro por su trayectoria y aporte a la libertad de expresión. En 2005 también obtuvo el IX Premio Nacional Sony, auspiciado por el Fórum de Periodistas de Panamá.
Durante décadas, Alcides Rodríguez documentó la realidad panameña desde detrás del lente, convirtiéndose en testigo de innumerables acontecimientos y dejando un legado imborrable para las nuevas generaciones de fotógrafos y periodistas.
Laboró en los diarios La Prensa y Editora Panamá América.
Su partida deja un vacío en el gremio periodístico, pero también una historia de dedicación, profesionalismo y amor por la fotografía que permanecerá viva a través de las imágenes que capturó durante toda una vida.
