Advertencia: falso evangelio
Alrededor del mundo las iglesias cristianas apegadas a la palabra de vida de nuestro Señor Jesucristo están denunciando y advirtiendo a los cristianos, más que todo a
Carlos Singares e Itzel Santos
Alrededor del mundo las iglesias cristianas apegadas a la palabra de vida de nuestro Señor Jesucristo están denunciando y advirtiendo a los cristianos, más que todo a los bebés en los caminos de Jesús, sobre el mal llamado evangelio de la prosperidad de riqueza instantánea usando el nombre de Dios.
Una declaración condenatoria emitida dice: "Es nuestra opinión general que las enseñanzas de aquellos que promueven el "evangelio de la prosperidad" son falsas y distorsionan gravemente la Biblia, que su práctica es a menudo poco ética y sin Cristo, y que el impacto en muchas iglesias es pastoralmente dañino, espiritualmente malo y no solo no ofrece ninguna esperanza duradera, sino que incluso puede desviar a la gente del mensaje y los medios de la salvación eterna. En tales circunstancias solo puede ser descrito como un falso evangelio".
Hay una clara distinción entre la predicación bíblica sobre dinero y finanzas y la manera como la teología de la prosperidad "socava la verdad del evangelio, parodia la gracia de Dios y atribuye un poder al predicador", poder que no tiene, aunque diga hablar en nombre del Señor. Estas formas de la teología de la prosperidad son una "parodia (burla) del poder del Espíritu Santo, que debe obrar a través de la predicación exacta de las escrituras".
"No puede haber una verdadera relación bíblica entre la bendición y la prosperidad humana". "También se reconoció que Dios bendice en efecto de formas materiales". Es "antibíblica la enseñanza que bienestar espiritual puede medirse en términos de bienestar material, o que la riqueza es siempre un signo de la bendición de Dios". (Ver Romanos 12).
Es hora de que nuestras autoridades espirituales se pronuncien públicamente y en los púlpitos denunciando la blasfemia de la doctrina de la prosperidad. Esperamos en Cristo que los ilumine con su sabiduría. Amén.