Alma de la patria
Hoy se cumplen 51 años de la gesta del 9 de enero de 1964, que sigue siendo la gesta cumbre de la lucha por la recuperación plena de nuestra soberanía en la llamada Zona del Canal. El 9 de enero fue el clímax de esa lucha generacional, pero no la única jornada rendida por los panameños, en búsqueda de la unidad territorial y nuestra realización plena como nación libre y soberana.
Sin embargo, la fecha es el referente histórico, porque se dio la unidad nacional en todos los sectores de la sociedad panameña, desde el presidente de la República, Roberto F. Chiari, que tuvo el coraje de romper relaciones diplomáticas con el coloso del norte, hecho inédito en América Latina. Hasta sindicalistas, empresarios, profesionales y la propia Guardia Nacional, algunos de cuyos efectivos a título personal participaron en la gesta,
sin embargo, el alma grande de la patria fueron los estudiantes del Instituto Nacional, quienes pacíficamente y portando el pabellón fueron a la escuela superior de Balboa para pedir el cumplimiento del Acuerdo Robles-Johnson de 1962, que permitió que la enseña patria fuera izada junto con la bandera norteamericana en los edificios públicos zoneítas.
La prepotencia de un grupo de “zonians”, policías y el propio gobernador provocó el desastre, rompieron la bandera y pusieron en fuga a nuestros estudiantes, el resultado es ya historia: 21 muertos panameños y un pueblo herido pero fiero en la lucha.
El 9 de enero fue un peldaño más en la lucha por la recuperación del Canal.
Y 51 años después, ya el país en plena soberanía, nos encontramos con situaciones que nos recuerdan los privilegios zoneítas y son entre otras el manejo a espaldas del pueblo de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), la negligente conducta de estos administradores del Canal, que es de todos los panameños, negligencia que ha provocado que tengamos que pagar una friolera de millones de dólares a la empresa contratista de la ampliación.
Que no se equivoquen los que pretenden manejar el Canal a espaldas del pueblo, que sepan que el espíritu del 9 de enero está vivo y que una vez más la juventud pondrá el pecho si es necesario, con el fin de preservar este patrimonio de todos los panameños y para que la ampliación del Canal se haga de manera transparente y correcta.