Canal
Todo el país celebra con regocijo los cien años de construcción del Canal de Panamá, una de las siete maravillas de la ingeniería moderna y motivo de
Alfonso Zamora
Todo el país celebra con regocijo los cien años de construcción del Canal de Panamá, una de las siete maravillas de la ingeniería moderna y motivo de orgullo para todos los panameños y panameñas.
Para quienes vivimos la época de lucha por la recuperación de la ruta interoceánica, así como la reversión de la antigua Zona del Canal y el desmantelamiento de las bases militares, resulta sumamente satisfactorio que nuestro país la haya administrado mejor que Estados Unidos.
Durante la presencia estadounidense, existía incertidumbre sobre la capacidad de Panamá para administrar la vía y hasta se llegó a asegurar que con la salida del último soldado, todo el sistema colapsaría, lo que entorpecería el desarrollo nacional.
Sin embargo, debemos reconocer que la construcción del portento era imposible para nuestros antepasados, pero ante la necesidad de construir la vía que habían iniciado los franceses, fue necesario ceder parte de nuestra soberanía, la que recuperaríamos luego de décadas de lucha.
El Canal también nos ha permitido definir nuestra visión y nuestra misión como nación soberana y como el primer país latinoamericano globalizado.
La presencia extranjera originó una cultura muy diferente a la de los demás países de la región, mientras que el uso corriente del dólar nos permitió vivir sin los sobresaltos de devaluaciones.
No podemos negar que hubo choques por la idiosincrasia de las dos nacionalidades porque una era injerencista y la otra liberadora, pero gracias a Dios, pudimos llegar a un acuerdo mediante los tratados de 1977.