Contra las mujeres
Hace unos días se conmemoraba el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, un momento apropiado para reflexionar sobre las causas que provocan
Juan Torres López
Hace unos días se conmemoraba el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, un momento apropiado para reflexionar sobre las causas que provocan esta “pandemia global”, como la define Naciones Unidas, que de una u otra manera sufre el 70% de las mujeres a lo largo de su vida.
Se trata de un problema complejo ante el que no valen las simplificaciones, pero sí creo que para entenderlo se puede establecer una consideración previa que ese organismo internacional subraya con toda la razón: la violencia contra la mujer es consecuencia de la discriminación que sufre y de la persistencia de desigualdad de género.
Multitud de estudios y evidencias empíricas han puesto de relieve que aunque las mujeres generen un conocimiento científico de igual calidad que el de los hombres, se encuentran, sin embargo, en peores condiciones que ellos a la hora de progresar en su carrera, de recibir becas, ayudas o reconocimientos.
Lo que ocurre en la ciencia económica, en la que la discriminación es aún mayor, también ayuda a descubrir lo que hay detrás de esta: se ha comprobado que las mujeres mantienen opiniones distintas de las de los hombres en cuestiones tan significativas como el salario mínimo, la regulación de la economía o los servicios de salud.
La violencia contra las mujeres no es solamente la de consecuencias fatales que nos conmocionan en mayor medida, sino también la que se origina poco a poco y bajo formas sutiles de superioridad derivadas de los estereotipos y prejuicios que durante tanto tiempo han hecho que en la sociedad predomine la idea de que los hombres somos superiores y dueños de las mujeres y de su vida. Esto es lo que principalmente hay que combatir para acabar con la violencia de género.