Descaro
Redacción
La empresa Mi Bus ha interpuesto una acción legal contra el Estado panameño, con la pretensión, entre otras, de que se deje sin efecto las multas que le ha impuesto por el incumplimiento de las cláusulas del contrato de concesión.
Es un hecho público y notorio para la población en general que la empresa Mi Bus presta un servicio deficiente a los usuarios. Nada más hay que recordar que cuando llueve se inundan los autobuses o el deficiente aire acondicionado que moja a los pasajeros, provocando que hasta dentro del bus tengan que abrir los paraguas.
¿Y qué decir de la periodicidad del transporte? Los usuarios tienen que esperar hasta una hora para abordar un metrobús, cuando ven con enojo como pasan otros vacíos con el consabido letrero de “en tránsito”.
Si a esto le añadimos el pésimo trato que dispensan los conductores de estas unidades de transporte al sufrido usuario panameño, llegamos a la conclusión de que es un descaro pretender que el Estado pague por algo de lo cual no es responsable, ya que el servicio público de transporte lo presta Mi Bus.
Es aquí cuando llegamos a una disquisición filosófica y es que los señores de Mi Bus no han entendido que se trata de un servicio público, no que la gente vaya apretujada como ganado, para que ellos aumenten sus ganancias.
Si no entienden de una vez por todas que no pueden tener un margen de ganancia a costa de prestar un pésimo servicio, mejor agarran sus muleles y se van de paseo, porque lo que necesita el usuario es una empresa humana y sensible a sus necesidades y no estos maltratadores del transporte público.