Block title
Block content
Block title
Block content

Ella lo quiere dejar

Por: Monseñor -

Rómulo Emiliani

Monseñor Emiliani. No sé cómo explicar esto. Soy una mujer casada y tengo ya 16 años de vivir un infierno. Me casé muy enamorada y pasé dos años muy feliz con este hombre. Pero poco a poco fue cambiando y pude comprobar que andaba con otra mujer. Luego empezó a faltar a casa los fines de semana y siempre daba excusas de trabajo, ya que es agente vendedor y supuestamente tiene que viajar por el país. Pude descubrir que se quedaba en la ciudad y en casa de otra señora, y así le he descubierto cuatro amantes en estos años. Tenemos dos hijos. Lo he perdonado varias veces porque resulta que cuando se ve descubierto pide perdón, llora, se arrodilla, promete cambiar y así hemos pasado estos últimos años. últimamente me ha pegado en tres ocasiones y yo le he dicho que se vaya de la casa, que ya no lo aguanto, que prefiero vivir sola con mis hijos.. Estamos casados por lo civil. él nunca quiso casarse por la Iglesia. Yo estoy decidida ha dejarlo.

Dios la bendiga estimada señora. Qué hermoso que usted cuidara su virginidad y se la ofreciera como un acto de pureza juvenil a su esposo. Nunca se arrepienta de haberlo hecho. Usted ha amado y eso queda escrito en el libro de la vida. Que él no haya correspondido, en nada afecta moralmente su actitud y comportamiento como novia y esposa. Usted es una mujer muy digna, pura, íntegra. Lástima que se le cruzó en su vida el hombre no indicado. Y da la impresión que desde novio o muy al principio de su matrimonio ya él tenía en mente faltarle a usted, traicionarla. ¡Qué maldad! Jugar de esa manera con los sentimientos de una mujer.

Su situación es difícil. Se ha encontrado con un hombre que no ha respetado su matrimonio y que le ha faltado en tantas ocasiones. Da la impresión de que es un enfermo, ya que vive en continuo adulterio. Pero resalta su dignidad de persona y mujer casada y madre. A él no le ha importado ofenderla con estas traiciones continuas. Es algo repetitivo. Además de engañarla la ha golpeado y, por lo que veo, esto se puede complicar más. Me imagino que usted le ha estado reclamando durante todos estos años y por eso ahora le pega.

Pues, creo que ya es tiempo de que usted actúe. Ya que usted me pide el consejo, sí estoy de acuerdo de que se separen. No es justo lo que está pasando. Esto la afecta a usted y a sus hijos. A todos les quedará un trauma, y peor en el caso de ellos. Consulte con un abogado. No se vaya usted de la casa, sino él. Le pido que actúe con misericordia, que al irse él le manifieste que así como Dios nos da oportunidad a los pecadores de arrepentirnos y nos perdona, también usted lo haría si él demuestra un cambio radical en sus actitudes y comportamientos. Que usted lo podría recibir de nuevo, pero solamente de esa manera.

Aproveche para hablarles a sus hijos. Explíqueles que el matrimonio es algo sagrado donde ambos deben poner lo mejor de sí mismos para que en verdad el amor crezca. Que el irrespeto continuo es señal de pérdida de amor y no debe ser permitido. Que la dignidad de la persona debe defenderse. Que ellos deben seguir amando a su padre por encima de todo.

Que deben seguir respetándolo. Que oren para que él cambie. Que ustedes tienen otro Padre, que es el Dios celestial que nunca los abandonará, que siempre los respetará, que quiere que ustedes sean misericordiosos como Él lo es y que si siguen los caminos del Señor serán con Dios invencibles.

Block title
Block content
Block title
Block content