Infiernillo político
Bueno, bueno, el dinamismo creativo y progresista del gobierno del entonces presidente Martinelli en contraste con el aletargamiento del actual régimen del presidente Varela y el desplome
Ramón Jiménez Velez | Analista político
Bueno, bueno, el dinamismo creativo y progresista del gobierno del entonces presidente Martinelli en contraste con el aletargamiento del actual régimen del presidente Varela y el desplome del otrora poderoso Partido Revolucionario Democrático, al tiempo de disminuir la fuerza antes combativa del Partido Panameñista, ha significado el robustecimiento del partido Cambio Democrático, hoy dueño de la oposición.
Por cierto que el arnulfismo mítico del partido gobernante ha transitado por mireyismo para derivar en un varelismo sin liderazgo, al tiempo del desmitificado torrijismo pasa por un torismo, un indefinido martinismo y ahora una atonización carente de líderes incapaces de reflotar el partido.
De paso, la falta de una estrategia generada por una política de comunicación (el vehículo que identifica al político con el pueblo) ha obligado al presidente exigirles a sus ministros y otras autoridades salir a difundir sus acciones y defender el gobierno.
Resulta obvio que en un país lleno de necesidades, el argumento de la corrupción no es impactante (solo mediáticamente), pues al común de la gente no le importan las lesiones patrimoniales (le han vendido por años la idea de que el político llega al poder a robar), siempre y cuando resulte ser parte y resolver sus carencias.
Así advertimos que la avalancha de impugnaciones alentada por el Tribunal Electoral concluye en la ratificación por el electorado de los impugnados, independientemente de las campañas mediáticas (no pueden pedirle el voto a un ciudadano a quien ha acusado de venderse) y la impotencia de los impugnantes que no logran convencer.
El partido gobiernista, con un minipartido aliado, además de estar dividido, no cuenta con una importante bancada legislativa.
Los juicios mediáticos con casos de corrupción no han resultado como esperaban sus mentores y hasta han obligado al arzobispo católico, monseñor Ulloa, a censurarlos y sugerir que se respete al artículo 22 de la Constitución que le concede a cada persona que ha cometido un delito el derecho que se presuma su inocencia.
Por lo pronto las cosas no pintan bien para el régimen Varela con una escuálida bancada legislativa, indefinido pacto de gobernabilidad con el gastado y dividido PRD y, posiblemente, una mayoritaria bancada del opositor Cambio Democrático.
El general y estadista francés Charles De Gaulle escribió en sus memorias: deliberar es trabajo de muchos hombres. Actuar es de uno solo.
Bueno, eso es todo por hoy, pero, tranquilos, que el próximo jueves habrá más.