Inseguridad
¿Cómo se sentiría Ud. si va hacer un trabajo y le dan una serie de advertencias para evitar que se lo dañen y lo estafen? Por más
Milcíades Ortiz
¿Cómo se sentiría Ud. si va hacer un trabajo y le dan una serie de advertencias para evitar que se lo dañen y lo estafen? Por más de 41 años en la Universidad de Panamá ha existido un sistema manual de entrega de notas de los semestrales. El docente recibe una lista oficial con nombres y cédulas de los alumnos. Entonces el “profe” pone las notas finales y firma para constancia y seguridad de que lo hecho es legal. Se entregaban los exámenes semestrales en la Secretaría de la Facultad y la lista de calificaciones. El profesor firmaba otro documento y se quedaba con una copia para sus archivos. Pues bien, esto funcionó por años. Esos documentos reposan en depósitos porque los reclamos de notas se pueden hacer muchos años más tarde.
¡Ahora llegó la tecnología a la “U”! Si queremos que ella se parezca a una universidad “del primer mundo” (con alumnos del segundo y tercer mundo), debemos estar “en la web y ser digitales”. Ya marcha la “matrícula en línea”, con sus altas y bajas. Lógico era que el modernismo llegara al proceso evaluativo (calificaciones). Como no me convence la efectividad de lo electrónico en este caso, me resistí hacerlo por un tiempo. Pero hace poco recibí un ultimátum. Entonces leí indicaciones de seguridad que no me gustaron. Por ejemplo que cuando me levantara del puesto al enviar las notas, debo salirme de la pantalla para que ninguna otra persona (¿?) registre datos con mi clave(¿?). Me extrañó eso porque si yo hago la operación en mi casa a ¿quién se referirán? También me pidieron que mantuviera la confidencialidad de mi clave. No entiendo quién de mi alrededor querrá cambiar mis notas a cambio de dinero, amistad, etc. Otra advertencia era que no se compartiera ni comentara (¿con quién?) la bendita “clave”, menos con personas “no autorizadas”. Pregunta lógica: ¿por qué tantas advertencias si se supone que el nuevo sistema es lo máximo? ¿Habrá algo que no sabemos que obliga a advertir a los profesores sobre el saboteo a sus notas?
Desde comienzos de los años 90 se decía que a veces en la “U” cambiaban notas por plata. Así que esto no es nuevo. Hace meses en un prestigioso colegio privado del interior, unas alumnas falsificaron las notas. Paralizaron el colegio y casi se pierde la graduación. Además, ¿archivarán de forma efectiva estos datos... para que dentro de 40 años aún puedan ser revisados? (clic).