Jesús ‘mentolato’
…“ ni vive su palabra en ustedes, porque no creen en aquel a quien él envió. Ustedes estudian con diligencia las Escrituras porque piensan que en ellas
Carlos Singares e Itzel Santos
…“ ni vive su palabra en ustedes, porque no creen en aquel a quien él envió. Ustedes estudian con diligencia las Escrituras porque piensan que en ellas hallan la vida eterna. ¡Y son ellas las que dan testimonio en mi favor! Sin embargo, ustedes no quieren venir a mí para tener esa vida”. Juan 5:38-40 (NVI).
Siempre me pregunté cómo hay cristianos y pastores que leen la Biblia por décadas y pareciera que no llegan a comprender el significado profundo de la palabra de Dios. Siguen apegados, más bien aferrados, a sus viejas personalidades recargadas de vanidad, egocentrismo y cosas peores que son evidentes ante los ojos del Señor Jesús. Dios hace evidente la concupiscencia de ellos.
En Juan 6:24-35, Jesús reprende a la multitud que le reclama por más pan: “Rabí, ¿cuándo llegaste acá? Ciertamente les aseguro que ustedes me buscan, no porque han visto señales, sino porque comieron pan hasta llenarse. Trabajen, pero no por la comida que es perecedera, sino por la que permanece para vida eterna, la cual les dará el Hijo del hombre. ¿Qué tenemos que hacer para realizar las obras que Dios exige? le preguntaron. Esta es la obra de Dios: que crean en aquel a quien él envió, les respondió Jesús. ¿Y qué señal harás para que la veamos y te creamos? ¿Qué puedes hacer?, insistieron ellos…El que da el verdadero pan del cielo es mi Padre. Yo soy el pan de vida, declaró Jesús. El que a mí viene nunca pasará hambre, y el que en mí cree nunca más volverá a tener sed”.
Un pasaje hermoso que nos ordena buscar a Cristo y no sus bendiciones materiales como se predica hoy de mala manera en los púlpitos. Cientos de millones de evangélicos están siendo engañados con un falso evangelio de prosperidad y promesas de riquezas instantáneas.
Recuerden que un error lleva a un error peor y la mala palabra lleva a la condenación. Estudia la Biblia. Lee la palabra de Dios.