La doble cara de la Procuraduría General de la Nación
La reciente entrevista que el periodista Hugo Famanía hizo a la procuradora general de la nación, Kenia Porcell, mostró claramente el doble estándar que tiene el Ministerio Público en la investigación de casos de alto perfil. Específicamente, los casos de la investigación sobre un préstamo de la Caja de Ahorros y el escándalo Panamá Papers.
El interrogatorio dejó en evidencia que la procuradora protege al exconsejero presidencial y expresidente del Partido Panameñista Ramón Fonseca Mora, a diferencia de los exdirectivos de la Caja de Ahorros, a quienes abiertamente persigue, en violación de sus derechos humanos fundamentales, incluido el derecho al debido proceso y a la presunción de inocencia.
También reveló que las decisiones sobre las conducciones y detenciones preventivas están contaminadas por las actuaciones de terceras personas en otros casos que no guardan relación con el de la CA, y que lo único que tienen en común estas personas es que de una u otra forma colaboraron con el gobierno anterior.
A tal grado es esta contaminación mental de los investigadores y tan ciegos están ante sus propias actuaciones que la propia procuradora ha comparado al periodista de NEX Fernando Correa y a otros exdirectivos de la CA con narcotraficantes. En el caso de la entidad bancaria, Porcell adelanta criterios y pronostica "revelaciones". En el de Mossack Fonseca, se cuida en extremo de opinar.