Memorias
L a matanza de panameños por norteamericanos en 1964 no es la primera vez que esto sucede. En el siglo diecinueve es famoso el incidente de la Tajada de Sandía. Un norteamericano no quiso pagar una tajada de sandía que se había comido, lo que desató la violencia con muertos y heridos de ambos lados. Después de hacer el Canal, un movimiento de inquilinos que protestaba por los altos alquileres fue sofocado por las tropas de EE.UU. El presidente Chiari padre utilizó uno de los artículos del Tratado del Canal de la época que permitía a los Estados Unidos intervenir en Panamá si le era solicitado por el Gobierno istmeño.
En el 64, la intolerancia de norteamericanos que vivían en el Canal (Zonians) causó los hechos. Teníamos un país extranjero dentro del nuestro. Si Ud. se robaba un mango en la Zona lo castigaban con leyes de un Estado norteamericano donde no existen esos frutos. Realmente los panameños no hemos odiado a los estadounidenses. Muchas damas se casaron con soldados de EE.UU. También norteamericanos compraron residencias de verano en playas y montañas en el interior. Cuando estaba en el Instituto Nacional en los años cincuenta los comunistas criollos no pudieron sembrar odios en la muchachada. Cierto es que nos dolía la falta de soberanía en la Zona del Canal y que nuestra bandera no ondeara en el Cerro Ancón.
Algunos panameños salvaron a norteamericanos que vivían en Panamá. Otros les quemaron sus autos y amenazaron como medidas de protesta. Hubo Zonians que protegieron a sus empleados panameños y hasta los llevaron fuera de la Zona poniendo en peligro sus vidas. Es lamentable que los mártires de esa jornada nacionalista no hayan recibido el agradecimiento de la Patria como se lo merecen. ¿Cuántos de los heridos de sectores humildes viven en las áreas revertidas? Algunos de ellos viven en la miseria a pesar del sacrificio que hicieron para que Panamá tuviera toda su soberanía.
Ya no se grita Yanky go home. Ahora deseamos que vengan como turistas jubilados, residentes y empresarios. Hoy hasta el Gobierno facilita que todos hablemos inglés. Y el típico sancocho panameño lucha contra la comida chatarra para ganar el gusto del consumidor nacional.