Mujer
Mientras no se tomen acciones concretas en el caso de la violencia contra la mujer y la niñez, no podrá resolverse este problema que demuestra lo arraigado
Alfonso Zamora
Mientras no se tomen acciones concretas en el caso de la violencia contra la mujer y la niñez, no podrá resolverse este problema que demuestra lo arraigado del machismo.
Es posible que la génesis de tan serio asunto sea cultural porque los patrones de dominación existentes en Panamá están relacionados con la mezcla de la población local con individuos provenientes de otros países donde este maltrato es constante o acaso se deba a factores en afinidad con el consumo de bebidas alcohólicas.
A esto debe añadirse que la política y la legislación son manejadas por hombres y son pocas las mujeres que llegan a ocupar cargos de elección popular.
En otro aspecto, las mujeres se han visto obligadas a establecer, luego de ser abandonadas, relaciones de pareja con diversos hombres para poder mantener su hogar, pero estos lazos también terminan por disolverse, lo que genera una desventajosa situación económica, no solo para ellas, sino también para los hijos.
Asimismo, ocurre que algunas mujeres con un elevado nivel académico y profesional se niegan a volver a establecer relaciones permanentes con un hombre por el falso orgullo de considerarse madres solteras.
De las 60 acusaciones diarias que se registran en el país por maltrato, al menos el 40% es retirado, ya sea por miedo a la pareja o dependencia económica, y no existe un mecanismo o una norma que tramite todos estos casos con la celeridad necesaria ante el Ministerio Público.
Mientras esto no se vea directamente por la Corte Suprema de Justicia, la situación no mejorará.
La difícil situación intrafamiliar es algo corriente en estos días y debe quedar claro que el Estado no ha puesto interés por resolverla y en vez de tomarlo como una prioridad, procede como si se tratara de un caso más y esto facilita tanto asesinatos como abandonos que, al final, ponen en situación de riesgo a los menores.