Ridículos
Es innegable que la administración de Ricardo Martinelli (2009-2014) saldó la morosidad histórica que tenía el Estado panameño en cuanto a la construcción de grandes obras civiles para beneficio de toda la sociedad, que hoy constituyen un monumento a la voluntad de un presidente con talante de estadista que supo ver con luces largas.
La Línea 1 del Metro, escuelas, carreteras, hospitales, aeropuertos, Cadena de Frío, Beca Universal, todos estos proyectos fueron muy importantes para la gestión de gobierno de Ricardo Martinelli, decir que el mandatario estaba “interesado” en estos y otros proyectos es lo correcto y normal como presidente de la República e impulsor de estas obras.
Es por ello, que resulta ridículo que ahora se pretenda involucrar a Martinelli en el mamotreto fabricado por la complaciente fiscal Tania Sterling y la procuradora Kenia Porcell, decir, como si fuera algo malsano, que el ex- mandatario tenía “interés” en la aprobación del préstamo de la Caja de Ahorros a la empresa HPC-Contratas-P&V para la construcción del centro de convenciones de Amador.
Reza un dicho: “No atribuyas a la maldad, lo que puede ser explicado por la ignorancia”, pero en este caso no hay ignorancia, sino maldad, cuando un diario oficialista pretende –usando una frase aislada y descontextualizada- vincular al exmandatario en hechos ilícitos, que dicho sea de paso, solo existen en las mentes calenturientas de quienes los fabrican.
Ni Riccardo Francolini ni los otros perseguidos están involucrados en nada ilícito, son víctimas del insano rencor varelista, que pretende ahora enlodar al expresidente.
¡Claro que Martinelli estaba interesado en concluir el centro de convenciones!, si la obra era un objetivo fundamental para el turismo de Panamá, lástima que por meses la tuvo paralizada el improductivo revanchismo y rencor del actual mandatario.
Deducir consecuencias penales de tal interés es poco menos que un insulto a la inteligencia y sentido común de los panameños y demuestra el grado de odio que siente la actual administración por las obras y realizaciones de Martinelli.
No se construye destruyendo, eso debe tener presente Varela y sus adláteres. ¡El 2019 está cerca!