Trump
Los pueblos se cansan del sistema cuando los políticos pierden sintonía y la demagogia se apodera de sus discursos.
Los estadounidenses buscan, como cualquier comunidad, prosperidad y seguridad, y cuando se sienten amenazados se mueven en la dirección contraria del péndulo.
El pasado 8 de noviembre, Donald Trump, no solo ganó las elecciones, sino que llevó al partido republicano ser mayoría, en el congreso y el senado.
Trump fue contundente en ganar los bastiones de los estados demócratas, que son industriales y tienen altas tasas de desempleo.
Los países del oriente exportan esclavitud y productos subsidiarios a países como Estados Unidos, cuyo nivel laboral y de vida es más alto.
Es decir, que jamás los panameños podremos competir con Vietnam, por ejemplo, porque nuestros costos de producción son más altos, como es el caso arroz. En Panamá tenemos seguridad social y un salario más alto.
Independientemente del impacto del triunfo de Trump, será su posición ante la globalización lo que impactará en los tratados comerciales, en los que buscará un trato más justo para el trabajador norteamericano.
Trump acabó con un mito y demostró la falsedad de las encuestas, ya que a los negros, musulmanes, latinoamericanos y blancos los une un común denominador la búsqueda del bienestar.