Valores
Desde hace unos dÃas se comenta sobre la pandilla de niños llamada âLos Asaltantes de Gourmetâ, que ha escogido los restaurantes para robarles a clientes nacionales y
Yadira Roquebert
Desde hace unos dÃas se comenta sobre la pandilla de niños llamada âLos Asaltantes de Gourmetâ, que ha escogido los restaurantes para robarles a clientes nacionales y extranjeros. Personas de todas las edades salieron inmediatamente a criticar la actitud, pero ¿quiénes analizaron a profundidad la causa de esta situación que tiene sus raÃces en el núcleo familiar?
¡Claro! SÃ, es la familia la célula principal de toda sociedad, y no se está cuidando. Pese a que existen diversas formas de evitar embarazos no deseados, las parejas se dejan llevar del momento para luego calificarlo como un error cometido, pero ¿de qué vale? Cifras recientes nos dejan sorprendidos de la cantidad de niñas pariendo niños y eso también incide en los hechos que actualmente se registran y en los que se ven vinculados menores de edad. Insistimos en que los padres juegan un rol fundamental desde el momento en que se acepta traer un hijo al mundo, es una responsabilidad que les compete a los padres, y no pensar que van a compartir las obligaciones con terceros, ni siquiera con las nanas o quienes les cuidan a los hijos a cambio de un pago.
Pero si los padres de familia cumplen con el rol al que están llamados, estarán aportando ciudadanos de valÃa al paÃs. Qué gratificante es ver crecer a los hijos con valores que fueron cimentados en el núcleo familiar y que por más que puedan estar expuestos a situaciones, no hay presión de grupo que los alcance. De seguro que es una garantÃa, cuando les corresponda ser padres.
He conocido mujeres de poca o mucha escolaridad que se atrevieron a criar a sus hijos solas, a falta de la figura paterna, y lograron hacer de sus crÃas hombres y mujeres de bien; estos son casos, pero lo ideal es lograr que los hijos crezcan con mamá y papá.
Mi Panamá, el paÃs de las oportunidades, ha dado pasos que le han llevado a ser una nación respetada en la región, se merece contar con ciudadanos capacitados, dispuestos a aprovechar los recursos existentes, pero está en manos de la población adulta formar ciudadanos con verdaderos valores para constituirse en el relevo generacional que el Istmo reclama y no en esa carga que nadie quiere sostener. Es hora de que se actué con verdadera responsabilidad cuando se trata de criar a los hijos.