Show - 21/7/26 - 03:52 PM

Jhonathan Chávez recuerda a Victorio Vergara a 28 años de su muerte

A 28 años de la partida del "Tigre de la Candelaria", Jhonathan Chávez abrió su corazón sobre cómo la muerte de Victorio Vergara marcó su vida a los 12 años.

 

Por: Marlene González -

Hay noticias que marcan un antes y un después en la vida de una persona, y para el acordeonista Jhonathan Chávez, el 21 de julio de 1998 fue el día en que la música y su corazón se rompieron al mismo tiempo.

A 28 años de la partida de Victorio Vergara Batista, el líder de "Los Triunfadores" abrió su alma para compartir el sentimiento personal que dejó en él la trágica muerte del "Tigre de la Candelaria".
Chávez recordó cuando recibió la noticia siendo un niño de 12 años intentando abrirse paso en el competitivo mundo del folclor.

"Hay fechas que el tiempo nunca logra borrar. Un 21 de julio de 1998, a las 2:10 de la tarde, siendo apenas un niño de 12 años, recibí la noticia que me partió el alma: había partido Victorio Vergara. Ese día no solo se fue un ídolo de Panamá. Ese día sentí que perdía a alguien que me había abierto los brazos como a un hijo", confesó el músico.

Para Jhonathan, la grandeza de Victorio trascendía los escenarios y las multitudes que abarrotaban sus bailes. "Nunca podré agradecerte todo lo que hiciste por mí. Creíste en un muchacho que apenas empezaba a soñar. Me respaldaste, me aconsejaste, me diste fuerzas cuando ni siquiera entendía el valor de todo lo que estaba viviendo", expresó.

Además de recordarlo, Chávez habló del peso del legado del “Tigre”, asegurando que su dimensión humana fue tan grande como su estampa artística. "Con el paso de los años he comprendido que tu mayor legado no fueron solamente tus canciones, sino la manera en que marcaste la vida de quienes tuvimos el privilegio de conocerte", añadió.

El intérprete dejó ver ese deseo de agradecer lo que el tiempo no le permitió: "Ojalá hubiera tenido la oportunidad de decirte una vez más: gracias. Gracias por creer en mí. Gracias por tratarme como a un hijo. Gracias por dejar una huella que ni el tiempo ni la muerte podrán borrar".