Sucesos - 05/8/26 - 02:52 PM

Vendió su celular y destapó infierno: 104 años por abusar de hijas e hijastra

Un hombre fue condenado a 104 años de prisión por violar a sus dos hijas y su hijastra durante seis años. Un celular vendido sin formatear reveló los abusos en El Chorrillo.

 

Por: Redacción web -

Panamá- Un celular vendido sin formatear, en el que aún permanecían guardados en su memoria videos de violaciones y actos libidinosos cometidos durante 6 años por un hombre en el corregimiento de El Chorrillo, en contra de sus dos hijas y de su hijastra, fue la pieza clave para que este fuera condenado a 104 años de prisión.

Fue durante el juicio oral efectuado del 6 al 16 de julio de 2026, que los aberrantes actos cometidos en contra de las tres víctimas entre 2018 a 2024 se revelaron por completo, exponiendo todo lo que el hombre les hizo a las chicas desde que estas tenían entre 10 y 17 años.

Un hallazgo fortuito que destapó el horror

Se conoció que el ahora condenado vendió su equipo telefónico a un conocido, y cuando este lo revisó antes de formatearlo para registrar sus datos, encontró las pruebas fílmicas de lo que les había hecho a las tres chicas, sin importarle que dos de ellas eran de su propia sangre y que había criado a la tercera como hija suya desde que era pequeña.

Fueron precisamente esas tortuosas imágenes las que sirvieron para que la mayor de las víctimas, con el apoyo del vecino, decidiera denunciar el caso ante las autoridades y ponerle fin a la cadena de abusos.

Declaraciones de la fiscal

Janeth Rovetto, fiscal superior de Delitos contra la Libertad e Integridad Sexual, explicó que, tras declararlo penalmente responsable de los delitos de violación agravada, actos libidinosos agravados y corrupción de personas menores de edad agravada, se le condenó a 104 años de prisión, ya que se hizo una separación de los delitos demostrados contra cada víctima. Agregó que, al final, la sentencia condenatoria se fijó en 50 años, en aplicación del último párrafo del artículo 52 del Código Penal, que dispone que, en los casos de varios delitos, esa es la pena máxima a imponer.

Puntualizó que para la fiscalía lo más importante fue dar ese cierre a las víctimas, ya que quedan con la tranquilidad de que fueron escuchadas, pues las jóvenes aseguraron que le habían informado a su propia madre lo que ocurría, pero ella no les creyó, manteniendo al hombre en el seno familiar, lo que le permitió perpetuar el abuso por varios años en contra de ellas, normalizando la situación.

El perfil del agresor

El agresor, ahora de 44 años, tenía dos años de haber dejado de laborar en la Caja de Seguro (CSS) y antes de ser denunciado se presentaba como pastor de una iglesia, lo que le permitía mantener esa fachada en la comunidad de hombre recto, buen padre y buen ciudadano, cuando en realidad no era así.

Penas accesorias e indemnización

Durante la lectura de sentencia también se reveló que el Tribunal le aplicó una pena accesoria, mediante la cual se le inhabilita para ejercer cargos, oficios o profesiones en cualquier lugar donde concurran regularmente personas menores de edad, tales como centros educativos, parvularios, campos o centros deportivos y sus áreas aledañas, por el término de 50 años, una vez cumplida la pena principal de prisión, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 174, 175, 177 y 179 del Código Penal.

De igual forma, el Tribunal también acogió la solicitud presentada por la defensa de las tres víctimas y lo condenó al pago de una indemnización de $30,000.00 a favor de las tres víctimas, a razón de $10,000.00 cada una, por daño moral.

En la sentencia quedó plasmado que el nombre del agresor debe ser incorporado al Sistema Nacional de Registro Oficial de Ofensores Sexuales, conforme a lo establecido en el artículo 5 de la Ley N.° 244 de 13 de octubre de 2021.