Técnico de Egipo se desmaya luego que sus dos mujeres se embolillaran
El altercado involucró a Howaida Al-Gharabawi, primera esposa del entrenador y madre de sus cuatro hijos, y a Dina Mustafa (conocida públicamente como Dan Adam), con quien Hassan contrajo matrimonio en 201
El director técnico de la selección nacional de Egipto, Hossam Hassan, de 60 años, protagonizó un incidente de alto perfil mediático luego de que sus dos esposas se enfrascaran en una pelea física dentro de un exclusivo café de hotel en la costa norte del país.
El altercado involucró a Howaida Al-Gharabawi, primera esposa del entrenador y madre de sus cuatro hijos, y a Dina Mustafa (conocida públicamente como Dan Adam), con quien Hassan contrajo matrimonio en 2015.
Según reportes del medio Al-Arabiya, la disputa comenzó como un cruce verbal entre ambas mujeres y escaló a agresiones físicas que incluyeron golpes y lanzamiento de objetos ante la mirada de testigos que no lograron separar a las partes de inmediato.
Intervención policial y desmayo del entrenador
La gravedad del enfrentamiento requirió la llegada de agentes de la policía local para restablecer el orden en el establecimiento. En medio del caos y la tensión del momento, el estratega sufrió un desmayo, por lo que tuvo que ser atendido por personal médico en el lugar mientras varios de los presentes grababan la escena, difundida posteriormente en redes sociales.
La mediación de Ibrahim Hassan, hermano gemelo del técnico, resultó clave para sofocar la confrontación. Aunque inicialmente ambas partes presentaron denuncias cruzadas —el entorno de Al-Gharabawi alegó agresiones hacia ella y sus hijas, mientras que allegados a Mustafa responsabilizaron a la primera familia—, las acusaciones fueron retiradas horas más tarde, evitando que el caso trascendiera a la vía judicial.
Contexto deportivo del técnico
Este suceso familiar ocurre en un período de alta exposición para Hossam Hassan tras la participación de Egipto en el Mundial 2026, donde el conjunto africano quedó eliminado frente a la selección de Argentina. Dicho encuentro estuvo marcado por la controversia debido a las protestas del entrenador contra el arbitraje y a un gesto interpretado como racista, el cual el técnico aclaró posteriormente que fue dirigido únicamente hacia las decisiones del cuerpo arbitral.
