Anhela un presidente indígena
El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, apeló ayer a la unidad de todos los sectores para sacar adelante al país, marcado por la corrupción y la pobreza, aunque reconoció que "las cosas no cambian de la noche a la mañana".
"No hay magia (pero) no nos resignemos más al pesimismo. Una nueva Guatemala es posible y vale la pena", enfatizó Morales durante su primer discurso como presidente, tras jurar en el cargo para el periodo 2016-2020.
Morales, el excómico, actor y neófito político, también criticó el racismo y la discriminación en su país, por lo que abogó porque en un futuro cercano Guatemala tenga un mandatario indígena.
Morales fue investido por Mario Taracena, el nuevo presidente del Congreso de la República, en una sesión solemne del Congreso guatemalteco que se trasladó al Teatro Nacional.
Vestido con un traje oscuro y acompañado por su esposa, Morales recibió un abrazo de su madre antes de subir al escenario. Amigos, partidarios y familiares le aplaudieron a su ingreso.
Morales es el octavo presidente civil electo, luego de que en 1996 concluyeron 36 años de una cruel guerra en el país.
Pierden inmunidad
La Justicia de Guatemala emitió ayer órdenes de prohibición de salida del país para 10 exdiputados que perdieron ayer su inmunidad tras finalizar sus periodos.
La fiscal general de Guatemala, Thelma Aldana, reveló que las solicitudes fueron planteadas ante el Juzgado de Primera Instancia Penal de Diligencia Urgentes por el Ministerio Público (MP) contra los diputados acusados de casos de corrupción y tráfico de influencias.
Se trata de los excongresitas Gudy Rivera, Daniela Beltranena y Emilenne Mazariegos, del exgobernante Partido Patriota (PP), y Baudilio Hichos, Manuel Barquín, Luis Chávez, Mirza Arrega, Mario Yanes, Mario Rivera y Jaime Martínez, todos del partido Libertad Democrática Renovada (Lider).
