Ataque terrorista rompe la calma en elecciones
El ataque terrorista cometido ayer contra una patrulla del Ejército en Cuzco, al sureste de Perú, que dejó cinco militares muertos rompió la calma que se vivió en la segunda vuelta electoral para elegir al próximo presidente de la nación entre Ollanta Humala y Keiko Fujimori.
El mandatario peruano, Alan García, lamentó la muerte de los militares, a los que calificó de "mártires de la democracia", pues fallecieron "cuando marchaban a custodiar el normal desarrollo en una zona peligrosa".
De acuerdo a informes del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el ataque se produjo en la localidad de Choquetira, provincia de la Convención, cuando una patrulla militar se dirigía a custodiar el proceso electoral en esa zona.
A raíz del enfrentamiento murieron cinco militares y al menos cuatro estarían heridos.
El jefe de Estado pidió a los ciudadanos, tras votar en Lima, apoyar al gobernante que resulte elegido para hacer que el próximo Gobierno tenga éxito.
"Creo que esa es la mejor manera de seguir consolidando al Perú como fuerza sudamericana", afirmó.
El Gobierno dispuso la movilización de 77,000 policías y 45,000 miembros de las Fuerzas Armadas para prestar seguridad en los centros de votación y oficinas de los órganos electorales.
