Capos podrían terminar presos en cárceles flotantes en Colombia
Los grandes capos podrían ser trasladados a buques prisión bajo estrictas medidas de aislamiento como parte de una profunda transformación del sistema penitenciario colombiano.
Colombia evalúa usar buques cárcel para aislar a los grandes capos
Los buques cárcel podrían convertirse en una de las primeras medidas del mandatario colombiano Abelardo de la Espriella para endurecer el combate contra el crimen organizado y evitar que los grandes capos continúen dirigiendo sus redes desde las cárceles.
La propuesta contempla el uso temporal de barcos prisión para mantener aislados e incomunicados a los principales cabecillas criminales, mientras se avanza en la construcción de hasta diez megacárceles de alta seguridad en Colombia.
El objetivo es impedir que desde los centros penitenciarios se sigan coordinando extorsiones, homicidios, tráfico de drogas y otras actividades delictivas, además de enfrentar el grave problema de hacinamiento que afecta al sistema carcelario colombiano.
Capos aislados en el mar
Los buques prisión formarían parte de una fase inicial de la estrategia de seguridad, dirigida especialmente contra los jefes de organizaciones criminales considerados de mayor peligrosidad.
La idea es mantenerlos bajo estrictas medidas de custodia y con limitaciones para comunicarse con sus estructuras criminales, mientras se desarrollan las nuevas infraestructuras penitenciarias.
El plan forma parte de una transformación más amplia del sistema penitenciario colombiano, que incluye la construcción de hasta diez megacárceles de máxima seguridad y la desaparición del actual Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC).
Megacárceles con apoyo privado
Para financiar el ambicioso proyecto, De la Espriella ha planteado un sistema de concesiones con empresas privadas de hasta 80 años, mediante el cual se construirían y administrarían operativamente las nuevas cárceles sin depender directamente de los recursos del presupuesto nacional.
Además, el mandatario propone reemplazar al INPEC por una nueva fuerza especializada de custodia, integrada por veteranos de la Fuerza Pública y militares retirados.
El modelo de endurecimiento penitenciario ha sido comparado con el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT) de El Salvador, aunque la administración colombiana ha insistido en que las medidas deberán desarrollarse dentro del marco de la Constitución y la ley.
Alerta regional
La ofensiva penitenciaria colombiana se produce en medio de un endurecimiento de las acciones contra las organizaciones criminales y de medidas de extradición contra capos requeridos por la justicia internacional.
El posible uso de buques cárcel para aislar a líderes del narcotráfico y otras estructuras criminales despierta interés en Panamá y el resto de la región, debido a la conexión de las redes del crimen organizado que operan de manera transnacional en América Latina.
