Mundo - 14/10/26 - 08:07 AM
China condena a muerte a tres por estafa de llamadas y otros delitos
Dentro del mismo caso, juzgado en los tribunales populares de Quanzhou y Nan'an y cuyas sentencias fueron anunciadas el martes, otras 55 personas recibieron penas de cárcel de entre 3 y 24 años,
Dos tribunales de la provincia china de Fujian (sureste) condenaron a muerte a tres miembros de una red delictiva vinculada a fraudes transnacionales cometidos desde la región birmana de Kokang, y a cadena perpetua a otros tres integrantes de la misma, informaron este jueves medios locales.
Dentro del mismo caso, juzgado en los tribunales populares de Quanzhou y Nan'an y cuyas sentencias fueron anunciadas el martes, otras 55 personas recibieron penas de cárcel de entre 3 y 24 años, además de multas, confiscación de bienes y en algunos casos la deportación, según el diario oficialista Global Times.
Todos ellos pertenecen al llamado clan Wei, considerado una de las principales familias criminales del área de Kokang.
Los condenados a muerte son Wei Huairen, Chen Dawei y Liao Jingfang, en tanto los reos que cumplirán cadena perpetua son Wei Qingtao, Kang Min y Xiong Hengxing.
Según el tribunal, dos grupos criminales se valieron desde 2019 de la influencia del clan Wei en la región de Kokang para establecer numerosos complejos delictivos en Laukkaing, así como para proporcionar protección armada a los jefes criminales que operaban desde esa zona.
Los grupos, de acuerdo a la sentencia, cometieron delitos que incluyen el fraude online, operación de casinos ilegales, extorsión, organización de prostitución, tráfico de drogas y tráfico de personas, con ganancias cifradas en más de 12.000 millones de yuanes (1.793 millones de dólares, 1.600 millones de euros).
Además, el veredicto sostiene que el clan Wei coludió con mafias del fraude online asesinando a personas que se negaron a cumplir órdenes en los complejos ilegales, entre las que figuran cuatro ciudadanos chinos.
En los últimos dos años, las autoridades chinas han anunciado la desarticulación de los clanes Ming, Wei y Liu, considerados también entre las principales familias criminales del área de Kokang.
El caso se enmarca en la campaña lanzada por Pekín contra las redes de ciberestafas con base en Birmania, donde grupos armados de origen chino han controlado durante años enclaves dedicados a fraudes en línea, prostitución y juego ilegal.
Al cierre de 2025 los tribunales chinos habían juzgado más de 27.000 casos relacionados con fraudes de telecomunicaciones desde el norte de Birmania y sentenciado a más de 41.000 personas repatriadas a China desde ese país, según un informe del Tribunal Popular Supremo del gigante asiático.
Los centros de ciberestafas proliferaron en Birmania en zonas fronterizas con China a raíz del golpe de Estado de febrero de 2021, que creó una gran inestabilidad en el país y favoreció la actuación de todo tipo de bandas de crimen organizado.
Según un informe de Naciones Unidas, al menos 120.000 personas están retenidas en centros de Birmania donde se les obliga a realizar estafas cibernéticas.
Se trata de complejos cerrados, similares a prisiones, donde estas personas, engañadas con falsas ofertas de trabajo, son obligadas a cometer estafas en línea desde un ordenador, sufriendo una "violencia extrema", han explicado autoridades internacionales.
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