Duros contra Trump
En la víspera de las elecciones primarias de este Supermartes, los rivales de Donald Trump hacían todo lo posible para impedir que el magnate se vuelva ``imparable'' en la contienda por la candidatura presidencial republicana.
Trump mismo tuvo que esforzarse para acallar a manifestantes que acudieron a su acto de campaña.
Los senadores Ted Cruz, de Texas, y Marco Rubio, de Florida, siguieron criticando el carácter de Trump y su falta de claridad política mientras cortejaban a los electores en el Sur, mientras el magnate se mofaba de ambos en Radford, Virginia.
El domingo por la noche, Ben Sasse, de Nebraska, se convirtió en el primer senador republicano en manifestar abiertamente que no respaldará a Trump si gana la candidatura republicana.
``Si Trump se convierte en el abanderado republicano, mi expectativa es que buscaré a un tercer candidato, una opción conservadora, un constitucionalista'', escribió Sasse en Twitter.
La controversia sobre David Duke alcanzó la contienda interna demócrata, en la que el senador Bernie Sanders, de Vermont, emitió sus críticas por Twitter: ``El primer presidente negro de Estados Unidos no puede y no será sucedido por un incitador del odio''.
Hillary Clinton retuiteó el mensaje de Sanders, ella logró el sábado una arrolladora victoria en South Carolina, gracias al gran apoyo de afroestadounidenses, un grupo electoral que es crucial para los demócratas y que también tendrá un papel dominante en diversos estados donde se efectuarán las elecciones primarias este Supermartes.
Trump tiene una ventaja dominante en muchos estados que votan hoy, salvo en Texas, estado del que proviene Cruz, pero se trata de una dinámica que impone una gran presión a Rubio y Cruz en el intento de ambos por superarse uno al otro y descarrilar la marcha del magnate.
