Flores pierde la guerra
Familiares y amigos acudieron el domingo a un complejo funerario de la capital para participar en el velatorio del expresidente Francisco Flores, quien murió el sábado en el hospital donde permanecía ingresado tras sufrir un derrame cerebral y caer en coma.
Los allegados al exmandatario llegaron hasta el Complejo Funerario Montelena, ubicado en la colonia Santa Elena, al suroeste de la capital, donde se restringió el paso.
El diputado del partido Alianza Republicana nacionalista (Arerna), el general Mauricio Ernesto Vargas, dijo a los periodistas en la entrada principal del Complejo Funerario que el evento “será privado”. Hoy lunes se realizará una misa de cuerpo presente en la basílica Nuestra Señora de Guadalupe y después sus restos serán cremados en Montelena.
Tras la muerte del expresidente, familiares y diputados del derechista partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena) arremetieron contra quienes impulsaron el juicio para que respondiera por el desvío de la millonaria donación taiwanesa.
“Paco confió y se sometió voluntariamente a la justicia por su certeza que era inocente, por el contrario sufrió una terrible crisis en su salud provocada por un injusto ataque político que atropelló sus derechos fundamentales”, dijo su esposa Lourdes de Flores, al confirmar el deceso del exmandatario.
El diputado de Arena Ernesto Muyshondt, que los visitó todos los días en el hospital, criticó a quienes lo acusaron y reiteró que era inocente.
“A lo largo de los últimos años, él fue hostigado, vilipendiado, acusado por esta gente que le quiso hacer daño. Lamento que se nos haya ido antes de que pudiera haber limpiado su nombre en vida y probado su inocencia”, declaró.
No habrá funeral de Estado
La Cancillería salvadoreña informó que el expresidente no recibirá los honores de Estado durante sus exequias por disposición de la familia.
“El Gobierno salvadoreño manifiesta que respeta la decisión comunicada por la familia doliente, en el sentido de realizar un funeral privado, y por tanto, no se rendirán los honores establecidos en la Ley de Ceremonial Diplomático de la República de El Salvador”, informó la Cancillería mediante un comunicado.
Por su parte, la esposa del exjefe de Estado, Lourdes de Flores, confirmó en rueda de prensa que renunció la noche del sábado, poco después de su deceso, al tributo correspondiente al exgobernante porque fue presidente de la República y del Congreso.
“Le corresponden los honores de Estado, pero es el deseo de la familia realizar sus exequias fúnebres de la forma modesta que caracterizó a Paco (Francisco) en vida”, señaló la viuda de Flores.
El fallecimiento del exmandatario se produjo este sábado alrededor de las 22.00 hora local (04.00 GMT del domingo) a menos de una semana de sufrir una obstrucción arterial en su casa, donde guardaba arresto domiciliario.
Durante su estancia en el hospital, Flores fue intervenido quirúrgicamente en dos ocasiones, pero el accidente vascular le causó un daño neurológico irreversible, según una evaluación de médicos especialistas de la sanidad pública.
