Mujer que llevó comida rápida a Trump enfrenta dura batalla familiar
Con las propinas que recibe Sharon Simmon paga el tratamiento de cáncer de su marido.
La repartidora a domicilio que entregó el lunes en la Casa Blanca hamburguesas de McDonald’s al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es una abuela de diez nietos que trabaja para pagar el tratamiento de cáncer de su marido e hizo campaña a favor de la propuesta republicana de retirar los impuestos a las propinas.
En una escena cuidadosamente preparada para las cámaras de televisión, Sharon Simmon, de 58 años, llegó al jardín sur de la Casa Blanca en un vehículo de la empresa de reparto DoorDash y entregó al mandatario tres bolsas en la puerta del Despacho Oval.
El acto fue diseñado para promocionar la política de Trump destinada a eliminar los impuestos sobre las propinas, y el presidente, que le entregó un billete de 100 dólares, bromeó sobre la falta de espontaneidad en el encuentro: "Esto no parece planeado".
La Casa Blanca difundió posteriormente un video del momento, grabado con cámaras instaladas incluso dentro del vehículo de reparto, lo que evidenció que todo había sido preparado al detalle.
La imagen dio la vuelta al mundo gracias a los medios y las redes sociales, que se preguntaron quién era aquella mujer vestida con una camiseta roja con el lema "La abuela de DoorDash".
Aunque realizó su reparto más destacado en la residencia presidencial, Simmons vive a centenares de kilómetros de Washington, en el sureño estado de Arkansas, un bastión del Partido Republicano.
Simmons testificó el año pasado ante un comité de la Cámara de Representantes en apoyo a la propuesta de Trump para eliminar los impuestos sobre las propinas en el sector servicios, una iniciativa que fue incluida dentro de una gran ley de recortes fiscales aprobada en julio.
Dicha política fiscal le habría permitido ahorrar unos $11,000.
En la audiencia explicó ha realizado más de 14,000 entregas para ayudar a costear el tratamiento de cáncer de su marido, quien fue diagnosticado en 2025.
"Gracias a que DoorDash me ofrece un horario realmente flexible, pude acompañarlo en sus tratamientos", relató entonces. "Durante ese tiempo, cada dólar extra que ganaba era más importante que nunca", dijo.
Los repartidores de aplicaciones como Doordash trabajan con su propio horario, pero carecen de beneficios laborales, como seguro médico.
El lunes, Simmons permaneció junto al presidente mientras este hablaba ante la prensa sobre su política de propinas, la guerra en Irán, sus críticas al papa León XIV y la polémica imagen que Trump publicó en redes en la que aparece representado a sí mismo como Jesucristo.
No está claro hasta qué punto llega el respaldo político de Simmons a Trump, ya que, cuando el presidente le preguntó si había votado por él, ella respondió con un sonriente "tal vez". Trump añadió: "He oído que eres una gran seguidora. Te lo agradecemos".
Pero cuando el presidente le preguntó qué opinaba sobre la participación de atletas trans en categorías femeninas, algo a lo que él se opone, ella se limitó a decir que no tenía opinión al respecto y que estaba allí por las propinas sin impuestos.
Trump mencionó el cáncer que padece su esposo, y Simmons aprovechó para anunciar que su marido está escribiendo un libro.
