Prisión preventiva sin fianza para acusado de intentar asesinar a Trump
Cole Allen enfrenta un cargo por intento de asesinato al presidente, por el que podría ser condenado a cadena perpetua.
Una jueza del Distrito de Columbia dictaminó este jueves prisión preventiva sin fianza para Cole Allen, el acusado de intentar asesinar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca el pasado sábado.
Allen compareció en una audiencia de unos 15 minutos, en la que aceptó la medida cautelar solicitada por la fiscalía, por lo que permanecerá en prisión.
La renuncia de Allen a impugnar la decisión supone un giro con respecto al escrito judicial que presentó su equipo legal el miércoles para cuestionar la prisión preventiva sin fianza, solicitada por la fiscal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro.
Allen, que se presentó en la corte vistiendo un mono naranja, enfrenta por ahora un cargo por intentar matar al presidente, un delito que puede acarrear cadena perpetua, además de otros dos relacionados con el transporte y uso de armas.
No obstante, la propia Pirro aseguró hoy en una entrevista con la cadena Fox News que se planean presentar "muchos más cargos" una vez intervenga el gran jurado, el grupo de ciudadanos que debe determinar si la fiscalía cuenta con causa probable para acusarlo formalmente de delitos federales graves.
El acusado intentó irrumpir armado el pasado sábado en el salón del hotel Washington Hilton, en la capital estadounidense, donde se celebraba la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, con presencia de Trump, la primera dama, Melania Trump; el vicepresidente, JD Vance; el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson; y varios miembros del Gobierno, además de unos 2,000 invitados, entre periodistas, diplomáticos y empresarios.
Según el relato de la fiscalía, pasadas las 20:30 horas, Allen corrió a gran velocidad, burló el arco de metales de un control de seguridad y se dirigió hacia las escaleras que conducen al salón de baile, donde disparó con una escopeta.
Agentes del Servicio Secreto respondieron con cinco disparos; Allen cayó al suelo y fue reducido, aunque no sufrió impactos de bala.
El incidente no dejó víctimas, aunque los disparos provocaron la evacuación de Trump y del resto de autoridades, además de desatar el pánico entre los asistentes.
El acusado dejó programados varios correos electrónicos antes del ataque, en los que pedía disculpas a familiares y amigos, y detallaba que su objetivo eran los miembros de la Administración Trump y el propio presidente.
De acuerdo con documentos judiciales, Allen planificó el ataque durante semanas y cruzó el país en tren, desde California hasta Washington, para poder viajar armado —portaba una escopeta, una pistola, cuchillos y dagas— sin pasar por controles de seguridad aeroportuarios.
Además, reservó dos noches en el hotel donde se celebraba la gala para poder entrar en las instalaciones como huésped, sin ser invitado a la cena.
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