Mundo - 04/7/26 - 08:07 PM

Terremoto en Venezuela: hombre despide a seis familiares fallecidos

Leonardo Suárez recordó a sus seis familiares fallecidos en el colapso de un edificio durante los sismos de magnitud 7,2 y 7,5, mientras aseguró que la fe y el apoyo de sus seres queridos le permiten seguir adelante.

 

Por: Catia La Mar (Venezuela), 3 de julio (EFE) -

"No es nada fácil", confesó Leonardo Suárez, un venezolano que este viernes despidió a su madre, su esposa, sus dos hijas, un sobrino y la abuela de su esposa, víctimas de los devastadores terremotos en Venezuela registrados el pasado 24 de junio, que dejaron al menos 2,645 muertos y 12,666 heridos.

En la localidad de Catia La Mar, en el estado costero de La Guaira, la región más golpeada por los sismos de magnitud 7,2 y 7,5, Suárez encabezó una emotiva ceremonia para rendir homenaje a sus familiares, cuyos cuerpos fueron cremados.

Frente a unas cuarenta personas, entre familiares y amigos que viajaron desde Maracay, recordó los mejores momentos compartidos con sus seres queridos. Sobre pequeñas cajas de madera que contenían las cenizas fueron colocadas fotografías de los seis fallecidos, mientras todos se reunían en la playa donde la madre de Suárez administraba un quiosco familiar.

"Soy una persona que está pasando por un terrible momento, pero gracias al amor de quienes me han apoyado y de las personas que tengo a mi alrededor, me mantengo firme", expresó el hombre, quien aún tiene dos hijos.

Suárez aseguró que la fe ha sido fundamental para afrontar la tragedia.

"Antes de morir, hablé con mi esposa. La saqué con vida y me dijo que iba al reino de los cielos. Me aferro a esas palabras y sé que ella y toda mi familia están con Dios. Solo Él y el amor de mi familia me mantienen de pie", relató.

Un cumpleaños que terminó en tragedia

El 24 de junio, día en que ocurrieron los devastadores terremotos, también era el cumpleaños número 29 de Leonardo Suárez. Minutos antes del desastre se encontraba en una barbería y, al regresar, encontró su edificio completamente derrumbado.

El sobreviviente asegura que fue Dios quien lo guió entre los escombros hasta encontrar con vida a Kimberling, su esposa.

"Pudo darme unas palabras de aliento. Gracias a esas palabras estoy firme en este momento. Aunque mi corazón y mi alma estén destrozados, puedo afrontar esta realidad", manifestó.

También agradeció haber podido recuperar los cuerpos de sus familiares, ya que muchas personas aún continúan buscando a sus seres queridos desaparecidos tras la tragedia.

Durante la ceremonia, familiares y amigos reprodujeron la música favorita de la familia, elevaron oraciones y soltaron globos al cielo como símbolo de despedida y esperanza.